Complejo turístico de Hard Rock con hoteles y casinos (Florida)

El 12 de mayo, los catalanes acudirán a las urnas con el objetivo de decidir quién será el nuevo presidente de la Generalitat y cómo se estructurará la gobernabilidad. Este importante evento político se produce tras la falta de un acuerdo con los Comuns para la aprobación de los presupuestos, lo que ha llevado al gobierno de Pere Aragonès (ERC) – que ya había acordado las cuentas con el PSC – a convocar nuevas elecciones.

Uno de los principales puntos de desacuerdo fue la propuesta de construcción de un macrocomplejo de ocio por parte de Hard Rock Entertainment World en la región de Vila-seca y Salou (Tarragona), ubicada cerca de Port Aventura. Los Comuns han exigido al gobierno de Aragonès que detenga el avance de este proyecto.

El gobierno catalán, por su parte, ha argumentado que no puede paralizar la tramitación del Plan Director Urbanístico (PDU) que regulará los terrenos en los que se instalará esta iniciativa privada. Además, ha enfatizado que los presupuestos no preveían ninguna partida para este proyecto.

El mencionado macrocomplejo de ocio, a pesar de no alinearse con el modelo económico propuesto por el gobierno catalán, cuenta con el apoyo de una mayoría parlamentaria. El conseller de Salud, Manuel Balcells, se ha manifestado en contra de este proyecto.

Los Comuns, que habían apoyado presupuestos catalanes anteriores con este proyecto ya en marcha, se han negado a hacerlo en esta ocasión. Argumentan que la aprobación del PDU se ve cada vez más cerca y critican que el contexto de sequía que atraviesa Catalunya hace que este proyecto sea aún más insostenible.

En 2018, la Generalitat otorgó al grupo ‘Hard Rock’ la autorización para la instalación y explotación del macrocomplejo. Según los planes comunicados por esta compañía, el proyecto prevé hoteles, un casino, espacios para entretenimiento y espectáculos, así como una avenida comercial con tiendas. Todo ello tras una inversión inicial de unos 700 millones que podría alcanzar los 2.000 millones.

En el marco de los presupuestos de 2023, Aragonès se comprometió con el PSC a aprobar el citado PDU durante la primera mitad de ese ejercicio. Sin embargo, esto aún no ha sucedido, ya que está a la espera de la aprobación de un informe del departamento de Acción Climática.

La iniciativa para instalar este macrocomplejo de ocio y turismo con seis casinos y otros tantos hoteles comenzó en 2012 como alternativa al proyecto ‘Eurovegas‘ del magnate Sheldon Adelson. En 2014, tras un acuerdo entre el presidente Artur Mas y el entonces líder del PSC Pere Navarro, el Parlament redujo la carga fiscal a los casinos al 10%. La fecha de apertura prevista del proyecto, que se llamó ‘BCN World‘, era 2016.

Tras constituirse el Consorci Intermunicipal de Vila-seca i de Salou (CRT), las dos localidades en las que debe situarse este macrocomplejo, la iniciativa sufrió un importante contratiempo cuando Veremonte se desentendió del mismo.

En 2016 se aprobó un PDU para estos terrenos, que fue posteriormente declarado nulo por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) debido a que una parte de los espacios libres y de equipamientos se situaban en zona de riesgo químico. Ahora, está en marcha la reformulación de ese PDU basándose en lo dictaminado por el TSJC.

Si finalmente se aprueba el PDU, el siguiente paso será la firma del contrato de compraventa por un mínimo de 120 millones de los terrenos en los que se ubicará Hard Rock, cercanos a PortAventura. El comprador sería la sociedad BCN IR 3, con representante legal James F. Allen, empresario que aparece en los «papeles del paraíso».

Los terrenos son propiedad de Mediterranea Beach & Golf Community, una filial de CriteriaCaixa, brazo inversor de La Caixa. Sin embargo, se adquirirían a través del Instituto Catalán del Suelo (Incasòl), que compraría y vendería los terrenos en un mismo acto, en una enrevesada operación financiera.

Por Dani