Pradales y Andueza buscan el choque con Otxandiano para inclinar la balanza de los indecisos en el País Vasco

El reciente debate electoral organizado por ETB se llevó a cabo en medio de un clima de gran incertidumbre y creciente tensión. Los dos principales contendientes nacionalistas, Imanol Pradales del PNV y Pello Otxandiano de EH Bildu, se enfrentaron en un choque directo. El evento estuvo a punto de no realizarse debido a un ataque con espray al candidato del PNV, Imanol Pradales, que sufrió horas antes del debate. Este incidente ha elevado la temperatura de la carrera electoral y ha avivado las alarmas ante la posibilidad de que EH Bildu se haga con el control del Parlamento Vasco por primera vez en la historia.

Imanol Pradales, a pesar de las molestias en los ojos causadas por el ataque, se enfrentó de manera directa a su principal oponente, Pello Otxandiano, quien se ha convertido en el blanco de las críticas tras negarse a calificar a ETA como un grupo terrorista en una reciente entrevista radiofónica. Esto le ha valido críticas de otros partidos y de asociaciones de víctimas de ETA. Los demás candidatos expresaron su solidaridad con Pradales, condenando cualquier forma de violencia en la política.

A pesar de los ataques personales, el foco del debate se centró en la política de pactos, que serán necesarios tras las elecciones. Eneko Andueza, el candidato socialista, negó rotundamente que vaya a formar una coalición con EH Bildu, a pesar de que Otxandiano insinuó su interés en un pacto con el PNV. Miren Gorrotxategi, la candidata de Podemos, mostró su descontento con el planteamiento de Bildu, mientras que Pradales argumentó que hasta que Sortu apruebe una asignatura ética, no puede haber diálogo con ellos.

El primer bloque del debate se centró en la economía, una de las principales preocupaciones de la sociedad vasca. Pradales, alabó el modelo económico de la comunidad, que presenta las tasas de paro y pobreza más bajas del estado. Sin embargo, los candidatos de EH Bildu y PSE, Otxandiano y Andueza, abogaron por un cambio económico y mejores condiciones laborales para los trabajadores.

El candidato de EH Bildu, Pello Otxandiano, también hizo hincapié en que la economía vasca tiene margen de mejora y sugirió puntos de encuentro entre los programas de PNV y EH Bildu. Pradales, sin embargo, discrepó con esta visión y criticó la propuesta de Bildu de aumentar los impuestos a la ciudadanía vasca en 5.000 millones.

El debate también se centró en la situación de los servicios públicos, en particular de Osakidetza, la sanidad pública vasca. Otxandiano criticó su deterioro y señaló que hay un grave problema en Osakidetza, una visión compartida por el resto de candidatos, con excepción de Pradales. Este defendió el sistema de salud vasco y agradeció a los oftalmólogos que le habían atendido tras la agresión sufrida antes del debate.

Finalmente, el debate se adentró en la cuestión del autogobierno y los derechos sociales. Pradales abogó por la realización del Estatuto de Guernica, mientras que Andueza aseguró que el partido socialista no participaría en ninguna «aventura» que venga de la mano de Bildu o del PNV. Otxandiano, por su parte, abogó por un nuevo estatus político y una nueva relación con el Estado, aunque evitó responder directamente a la pregunta de Andueza sobre si buscaba la independencia. Amaia Martínez, la única candidata contraria al concierto político vasco, propuso su eliminación, argumentando que no beneficia a la ciudadanía, sino solo a las clases políticas nacionalistas.