Un obrero trabaja en la construcción de un edificio, en Barcelona.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado esta semana una reforma que ha causado una considerable inquietud entre los empresarios de la gran patronal CEOE. La reforma, que se centra en las reglas de negociación colectiva, modifica los convenios que establecen las condiciones laborales básicas para la mayoría de los trabajadores en España.

La Reforma de la Negociación Colectiva: Un Cambio Significativo

Estas condiciones laborales incluyen aspectos fundamentales como el sueldo y los horarios de los trabajadores. La reforma otorga prevalencia a los convenios colectivos de ámbito autonómico y provincial sobre los estatales, una modificación que ha provocado una fuerte reacción por parte de la CEOE.

La reforma aprobada estipula que los convenios ya existentes o nuevos que pacten las patronales y los sindicatos más representativos de una comunidad autónoma tendrán prioridad sobre lo que pudieran pactar para un sector las patronales y sindicatos a nivel estatal. Sin embargo, esta primacía solo se aplica si lo pactado a nivel autonómico o provincial resulta más favorable para las personas trabajadoras que lo fijado en los convenios o acuerdos estatales, según recoge el BOE.

Por ejemplo, en Catalunya, donde existe un convenio colectivo de hostelería, el convenio catalán prevalecerá siempre y cuando sus condiciones sean más favorables que las del convenio estatal. Si en un futuro los sueldos en el autonómico no subieran y el estatal pasara a ser mejor para los cocineros, camareros o friegaplatos, entonces las empresas tendrían que aplicar el estatal.

La reforma también abre la posibilidad de crear nuevos convenios colectivos de ámbito autonómico o provincial, siempre y cuando estos ofrezcan mejores sueldos u horarios que los estatales. Sin embargo, este cambio ha suscitado dudas y críticas por parte de los empresarios y expertos en derecho laboral.

El principal problema, según coinciden tanto patronales, sindicatos o académicos consultados, se encuentra en la interpretación de lo que “resulte más favorable para las personas trabajadoras”. Se plantean interrogantes como: ¿Qué pasará cuando un convenio estatal ofrezca mejor sueldo, pero peor horario?

Un Cambio que Requiere Tiempo

La respuesta a estas preguntas no está clara y genera muchas dudas técnicas. El cambio en la normativa ha sido criticado por ser un movimiento puramente político y por no garantizar mejores condiciones ni para empresas ni para trabajadores.

El malestar de los empresarios se debe en parte a que el Gobierno ha adoptado esta reforma sin consultarles, pese a haber descartado este cambio durante las negociaciones de la reforma laboral del 2021.

Por otro lado, los sindicatos ven esta reforma como una oportunidad para protegerse de amenazas a nivel estatal que puedan vaciar de competencias convenios autonómicos que ya están en vigor. Sin embargo, tanto los sindicatos como los expertos en derecho laboral coinciden en que la negociación colectiva no cambia de un día para otro.

La creación de nuevos convenios autonómicos o provinciales también depende de la predisposición de las patronales. Entre las principales patronales, Foment y Pimec, las primeras son reacias a estos cambios, mientras que las segundas los ven con buenos ojos.

El sector de los comedores escolares, el del cuidado de la tercera edad o el del audiovisual son algunos de los campos donde las distintas fuentes consultadas ven cierto recorrido a crear convenios de ámbito autonómico. Sin embargo, también reconocen que ello puede tardar años en concretarse.

Por Daniel