El actual estado de juego del FC Barcelona ha estado sometido a un escrutinio constante, con críticos cuestionando su enfoque táctico y su alejamiento del tradicional estilo de juego asociado con el fútbol de Cruyff. Sin embargo, a pesar de las dudas y críticas, hay una creciente convicción de que este Barça, el que se presentó en París, sin duda eliminará al PSG, un club conocido por su altivez y su enorme riqueza.
El partido de París es visto por aquellos que no creen ciegamente en la causa de Joan Laporta y Xavi Hernández, como una oportunidad para demostrar que el equipo tiene lo que se necesita para llegar a las semifinales de la Champions League al menos. Sin embargo, hay temores de un fracaso estrepitoso, similar a las sorpresivas derrotas que ha sufrido el equipo esta temporada.
Es sorprendente que Xavi Hernández, pese a la impresionante actuación de su equipo en París, muestre dudas significativas sobre lo que puede suceder en el próximo encuentro en Montjuïc. En lugar de proyectar una confianza inquebrantable en su equipo, el joven entrenador parece vacilante.
No se trata solo de prudencia o de evitar la euforia desmedida, sino de un auténtico escepticismo nacido de la inconsistencia del equipo esta temporada. Xavi ha visto brotes verdes en varias ocasiones, solo para que su equipo decepcione con actuaciones posteriores mediocres.
“¡Ojalá hayamos enterrado los fantasmas de este equipo en la Champions!”, dijo Xavi. No proclamó que el problema se había resuelto, sino que expresó dudas. Cuando se le preguntó si su equipo había alcanzado la madurez de juego y mentalidad que él busca, también mostró dudas.
Xavi está harto de que su equipo no logre mantener un alto nivel de juego durante varios partidos seguidos. Ha experimentado el éxito, como en la victoria 2-4 ante el Betis, solo para sufrir derrotas posteriores, como el 4-1 en Copa en San Mamés y el 3-5 ante un discreto Villarreal.
Revisando la conferencia de prensa posterior al partido en París, es evidente que Xavi no está dispuesto a garantizar que veremos una versión mejorada de este espectacular Barça en Montjuïc. No por prudencia, sino porque ya ha visto esta película varias veces este año y, casi nunca, le ha gustado la segunda parte.
A pesar de la promesa mostrada por jugadores emergentes como Cubarsí y Lamine Yamal, y la recuperación de otros como Lewandowski y Pedri, Xavi aún parece reservar una parte de su mente para la posibilidad de decepción. “¡Ojalá hayamos enterrado los fantasmas de la Champions!”, reiteró, dando la impresión de que aún alberga ciertos temores respecto al rendimiento de su equipo en este importante torneo.
