El miércoles pasado, la tenista española Paula Badosa experimentó un amargo final en los octavos de final del torneo de Stuttgart, de categoría WTA 500, en Alemania. Compitiendo en una cancha de tierra batida, Badosa se vio obligada a retirarse del partido debido a dolores físicos intensos. El marcador al momento de su retiro se encontraba en 7-6(4), 4-6 y 3-3 frente a su oponente, la bielorrusa Aryna Sabalenka, quien es la cabeza de serie número 2 en este certamen.
El partido se desarrolló con una intensidad notable por ambos lados desde el inicio. Badosa, al igual que en la segunda ronda del reciente WTA 1.000 de Miami, se enfrentaba a su amiga personal Sabalenka. No hubo oportunidades de ‘break’ hasta el sexto juego. Fue entonces cuando Badosa tuvo la primera oportunidad, pero ésta no se materializó debido a un ‘ace’ de Sabalenka que rozó la línea.
A pesar de la feroz respuesta de Sabalenka, que recortó de inmediato su desventaja a 4-3, la catalana Badosa no se inmutó. En el duodécimo juego, Badosa tuvo dos oportunidades para cerrar el set. Sin embargo, Sabalenka respondió con brío y ganó el primer set por 7-4.
El segundo set comenzó con una ruptura por parte de la jugadora de Minsk, Sabalenka. A pesar de la victoria parcial, Sabalenka encajó una ruptura nada más comenzar el segundo set. Sin embargo, Badosa perdió su servicio en el octavo juego, que resultó ser intrascendente.
Lo que sí fue trascendente fue que Badosa comenzó a sentir molestias físicas nuevamente. Este incidente trae a colación un historial de lesiones en la parte baja de su espalda que han lastrado la temporada de Badosa. Aunque resistió media hora más sobre la cancha, la catalana decidió retirarse con un 3-3 en el tercer set, después de haber cedido un servicio y perder así la renta que llevaba a favor.
Badosa avanzó hacia la red, indicando a Sabalenka y a la jueza de silla su decisión de retirarse. En un gesto de empatía y amistad, Sabalenka abrazó a Badosa, que rompió a llorar. En sus declaraciones después del partido, Sabalenka expresó su empatía por la española.
«Estoy a punto de llorar para ser honesta. Me siento tan mal por ella. Quiero a esta chica… No tengo ninguna emoción en este momento. No estoy feliz ni estoy triste. Solo quiero agradecer a las personas que se quedaron hasta el final», dijo Sabalenka, aludiendo a las gradas.
Este incidente es un duro golpe para Badosa, quien ha estado lidiando con lesiones en su espalda. Sin embargo, su valentía y dignidad en la cancha demostraron su compromiso con el deporte y sus seguidores. A pesar de la derrota, la reacción de Badosa y el apoyo mostrado por Sabalenka ilustran la camaradería y el respeto mutuo en el tenis profesional.
