El regreso del rey de la velocidad: Marc Márquez VIII
No estoy aquí para pedirte que cambies tu vida, ni siquiera tu fin de semana. Simplemente te sugiero que consideres algo que, hasta ahora, quizás no hayas pensado en hacer o probar. Y eso es ver a Catalunya en todo su esplendor automovilístico.
Como bien sabes, si hay un país que respira motor, gasolina y velocidad, ese es Catalunya. Los ingleses pueden afirmar con orgullo que son ellos, pero no les creas. Catalunya ha sido siempre pionera, no solo en la fabricación de motos y coches de carreras, sino también en el ‘motorsport’, es decir, las carreras de coches y motos en general. Hasta en trial somos campeones, gracias a nombres como Toni Bou.
Escuela de campeones
Catalunya no solo ha producido campeones en dos y cuatro ruedas. También ha formado y protegido a estos campeones, ayudándolos a crecer en su carrera. Más que eso, Catalunya, especialmente a través del RACC, les ha enseñado a ser mejores, proporcionándoles una universidad de carreras. Y, por si fuera poco, ha construido y organizado uno de los mejores circuitos del mundo, a pesar de lo que digan los ingleses o los americanos.
El hijo más notable de Catalunya es el rey de la velocidad: Marc Márquez VIII, ocho veces campeón del mundo en diferentes categorías de motociclismo. Aunque su carrera se vio interrumpida por una desafortunada caída en Jerez y varias operaciones posteriores, ha demostrado su valentía y determinación volviendo a la pista.
Después de su accidente, Marc renunció a todo lo que había conseguido, incluyendo millones de euros, para probar si aún era competitivo. Quería saber si podía competir con los jóvenes campeones que habían aprovechado su ausencia para ocupar su trono. Quería saber si podía resistir el roce con ellos, oír sus motores cerca, verles a los ojos y superarles.
Recientemente, en Le Mans, la tierra de la velocidad y el ‘motorsport’, en la última vuelta del Gran Premio de Francia, frente al actual bicampeón del mundo, el italiano ‘Pecco’ Bagnaia, el rey, Marc Márquez VIII, volvió a protagonizar un adelantamiento de los suyos, como en sus mejores tiempos.
Es posible que decidas quedarte en casa, escuchando las carreras a través de la inconfundible voz de Dimià Aguilar. Pero te aseguro que no hay nada como pasar un fin de semana de carreras en Montmeló, viendo a estos verdaderos gladiadores sobre ruedas.
«Yo también llegué a dudar si podía o no volver a ser el de antes, si era o no competitivo, si podía volver a ganar, a aspirar al título, por eso lo dejé todo y me puse a prueba sobre una moto ganadora» – Marc Márquez, piloto del equipo Gresini Racing Team Ducati.
El regreso del rey Marc Márquez VIII ha traído consigo el surgimiento de un príncipe con un talento igual de impresionante: Pedro Acosta. Este joven tiburón ya ha mostrado sus fauces y causado temor entre los peces gordos, que saben que están a punto de ser superados por este bicampeón murciano.
Así que, bienvenido a Montmeló, te espera un fin de semana lleno de velocidad, emoción y la increíble experiencia de ver a estos campeones en acción. Como escribió una vez el crítico de música de The New York Times sobre una actuación magistral de la inolvidable Lola Flores: «Ni canta, ni baila, pero no se la pierdan».
