El derrumbe sorprendió a un grupo de turistas en Göreme
Al menos tres personas han muerto y otra ha resultado herida tras el derrumbe de una de las conocidas como chimeneas de hadas en el museo al aire libre de Göreme, situado en la región turística turca de Capadocia, en Anatolia Central.
Una de las víctimas mortales era extranjera, aunque su nacionalidad no ha sido comunicada, según ha indicado el gobernador de Nevsehir, Huseyin Kok. Nevsehir es una de las cuatro provincias que forman parte de esta comarca turca.
Lluvias intensas y desprendimiento de rocas
El incidente ocurrió alrededor de las 15.15 horas, las 14.15 horas en España. Un deslizamiento de tierra provocado por las fuertes lluvias ocasionó el corrimiento del terreno, el derrumbe de una de estas formaciones rocosas y la caída de varias piedras en la localidad de Göreme, cerca de un museo.
Las autoridades han iniciado una investigación y han cerrado al público la zona afectada. Kok ha explicado que el corrimiento de tierra causado por las precipitaciones provocó el desprendimiento y la caída de una gran roca. Asimismo, ha asegurado que las tareas de búsqueda y rescate continúan con todos los recursos disponibles.
El mal tiempo ya había afectado a la actividad turística
Desde el miércoles, Capadocia ha registrado lluvias intensas y fuertes vientos, unas condiciones que obligaron a suspender los vuelos en globo aerostático, una de las actividades más demandadas por quienes visitan la zona.
El responsable del organismo oficial de turismo de Capadocia, Cem Aslanbey, ha señalado que los ciclos de congelamiento y descongelamiento derivados de las fluctuaciones de temperatura venían deteriorando la estructura rocosa. Además, la existencia de cuevas excavadas antiguamente en la base de la chimenea habría debilitado aún más la formación.
Un paisaje geológico singular
Capadocia recibe a numerosos turistas de todo el mundo por sus formaciones rocosas, consideradas un bien de interés cultural debido a su geología única. Estas columnas, compuestas por toba calcárea y de varios metros de altura, se originaron por una antigua actividad volcánica.
Durante siglos, el viento y la lluvia erosionaron sedimentos de distinta resistencia, en buena parte blandos, hasta crear siluetas singulares que evocan setas o torres. Esa misma facilidad para excavar la roca permitió construir iglesias subterráneas y viviendas, hoy parte esencial del atractivo del museo al aire libre de Göreme.

