Moody's pone el rating de Grifols en revisión para una posible rebaja por no presentar sus cuentas auditadas

Moody’s, la calificadora de riesgos, ha anunciado que está revisando el rating de Grifols, una de las compañías líderes en el sector de productos farmacéuticos y hospitalarios, para una posible rebaja. Esta decisión se ha tomado a raíz de la observación de una reducción en la generación de caja y un retraso en la publicación de sus cuentas auditadas.

Grifols tiene actualmente un rating de familia corporativa de ‘B2’. Anteriormente, la perspectiva del rating era ‘negativa’. Los ratings de familia corporativa son una categoría que Moody’s usa para los emisores situados en el grado de especulación. Estos ratings evalúan la capacidad de la empresa para cumplir con todas sus obligaciones financieras, independientemente de los tipos de deuda.

La decisión de Moody’s también viene influenciada por los próximos vencimientos de deuda para Grifols. Un bono vence en febrero de 2025, otro en mayo de 2025 y una facilidad de crédito ‘revolving’ de 1.000 millones de dólares en noviembre de 2025.

Además, la venta de su participación del 20% en Shanghai RAAS y el repago o refinanciación de su deuda en 2025 presentan «riesgos de ejecución», según la firma calificadora. Estos factores, especialmente relacionados con la gestión de riesgo de Grifols, la predictibilidad de sus resultados financieros y la complejidad organizativa, han sido determinantes en la decisión de Moody’s.

La revisión del rating se centrará en tres aspectos. Primero, la finalización del proceso de auditoría de las cuentas de Grifols. Segundo, los planes de la empresa para enfrentar los vencimientos de deuda de 2025. Y tercero, un análisis de su perfil de liquidez en los próximos 12-18 meses y una valoración de las perspectivas de beneficios y generación de caja en 2024 y a futuro.

A finales de 2021, Grifols tenía una liquidez en efectivo de 526 millones de euros, además de 560 millones pendientes de uso de la facilidad de crédito ‘revolving’ de 1.000 millones. Sin embargo, también tenía pasivos financieros de 1.000 millones de euros (700 millones en préstamos, 80 millones en deuda con GIC y 100 millones en arrendamientos). Además, en 2025, la empresa tiene que afrontar el pago de dos bonos por un total de 1.850 millones de euros.

La venta de su participación en Shanghai RAAS proporcionará a Grifols unos ingresos de 1.600 millones de euros, que la empresa espera usar para reducir su deuda. Sin embargo, la calificadora de riesgos Moody’s continuará su revisión basándose en el desempeño financiero de Grifols, la gestión de su deuda y su capacidad para enfrentar sus obligaciones financieras en el futuro cercano. En este sentido, los movimientos de Grifols durante los próximos meses serán cruciales para determinar el resultado de la revisión por parte de Moody’s.

Por Daniel