En el ámbito de la atención primaria, los profesionales de la salud se enfrentan a una doble realidad preocupante. Por un lado, se encuentran con una gran mayoría de pacientes que llevan un estilo de vida sedentario, lo que se traduce en un aumento de enfermedades como la enfermedad cardiovascular y la diabetes, incluso en poblaciones cada vez más jóvenes. Por otro lado, están los que, sin asesoramiento adecuado, se lanzan a prácticas deportivas extremas, corriendo riesgos graves para su salud. Como señala la Dra. Montserrat Romaguera, médica de familia y coordinadora del grupo de ejercicio físico y salud de la Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (Camfic), «Cada semana enterramos a un ‘runner'».
La Dra. Romaguera es autora del libro ‘Mi médico me manda a paseo’ (Ediciones Experiencia), donde analiza estas tendencias y ofrece consejos para promover un estilo de vida más saludable. Según explica, factores como la proliferación de tecnologías que promueven el sedentarismo y la falta de espacios verdes en las ciudades están contribuyendo a esta situación.
Además, lamenta que las personas de clase baja suelen ser las que más tiempo dedican a las pantallas. En este contexto, Romaguera insiste en que los profesionales de la salud deben trabajar para que la gente sea más activa. Sin embargo, también advierte sobre los riesgos de caer en el extremo opuesto.
A menudo, personas que nunca han hecho deporte gastan grandes sumas de dinero en equipamiento deportivo y se lanzan a realizar actividades físicas extremas sin haberse hecho un electrocardiograma. Estas personas, en su búsqueda por alcanzar logros deportivos como competir en una maratón, a menudo ponen su cuerpo al límite y se asesoran a través de las redes sociales, lo que puede resultar peligroso.
La Dra. Romaguera afirma que el ejercicio físico es esencial para la salud. Además de mejorar la expectativa y calidad de vida, ayuda a controlar la hipertensión y el colesterol, tiene un impacto positivo en la salud mental y reduce el riesgo de cáncer. Según las guías de la Organización Mundial de la Salud, los adultos deberían realizar entre 150 y 300 minutos de ejercicio físico a la semana, mientras que los niños deberían realizar una hora de ejercicio al día, todos los días de la semana.
Sin embargo, la Dra. Romaguera advierte que es esencial realizar ejercicio físico de manera segura. Muchas veces, los hombres se lanzan a practicar deportes de alto riesgo, como las carreras de montaña o las maratones, sin asesorarse previamente con profesionales. Romaguera señala que estas prácticas pueden llevar a entrenamientos temerarios que aumentan el riesgo de lesiones y, en algunos casos, pueden provocar situaciones de emergencia médica, como paradas cardíacas.
En España, Romaguera lamenta que no es obligatorio estar federado para competir en este tipo de eventos deportivos. En contraste, en países como Francia, los deportistas deben estar federados y someterse a una exploración física previa. La doctora defiende la necesidad de implementar medidas similares en España para detectar antes las posibles causas de muerte súbita.
Finalmente, respecto al deporte de élite, la Dra. Romaguera advierte que las personas que han llegado a un alto rendimiento viven menos que la población general porque han llevado su cuerpo al límite. Esto se traduce en un mayor riesgo de padecer cáncer, fibrilación muscular y arritmias. Por ello, los médicos del deporte deben seguir buscando ese equilibrio entre rendimiento y salud.
