Seat S.A. afronta una situación de contrastes: la fábrica de Martorell, en Barcelona, se encamina a trabajar a pleno rendimiento en 2027 gracias a la elevada demanda de sus nuevos modelos eléctricos. Sin embargo, el futuro a largo plazo de la planta y de la propia marca Seat dependerá de decisiones todavía pendientes dentro del Grupo Volkswagen.

Martorell apunta a las 500.000 unidades en 2027

La compañía prevé que la producción de Martorell crezca hasta acercarse a las 500.000 unidades en 2027, frente a los 470.347 vehículos fabricados en 2025. Este impulso procede principalmente de la demanda de los nuevos eléctricos, además de los buenos resultados de modelos como el Cupra Formentor y el Seat Ibiza, todos ellos producidos en la planta catalana.

El Cupra Raval, considerado la punta de lanza de la ofensiva eléctrica del grupo, acumula ya 51.200 pedidos, más del doble de lo previsto inicialmente. Desde su lanzamiento se han entregado más de 14.800 unidades y la empresa estima que podría superar las 100.000 unidades en 2027.

A esta demanda se añaden los 50.000 pedidos del VW ID. Polo, que comparte línea de producción con el Raval en Martorell. Junto con los ID Cross y Skoda Epic, fabricados en Navarra y pertenecientes a la misma familia, estos vehículos representan el modelo de trabajo que Volkswagen quiere extender: marcas que comparten tecnología, coordinan decisiones de producción y buscan reducir costes.

Un tercer turno y cerca de 1.000 empleos más

La línea 1 de Martorell, destinada a los dos modelos eléctricos, debería operar con tres turnos de trabajo en 2027. Según el consejero delegado de la automovilística española, Markus Haupt, la puesta en marcha de ese tercer turno implicaría la incorporación de alrededor de 1.000 trabajadores.

Este escenario de crecimiento contrasta con los ajustes laborales e incluso los cierres de fábricas anunciados en Alemania. Además, desde Martorell Seat coordina también la actividad de Landaben, en Navarra, y de la planta de Volkswagen en Portugal.

La segunda plataforma eléctrica, decisiva para la próxima década

Pese al buen horizonte inmediato, Seat S.A. considera esencial lograr la asignación de una segunda plataforma eléctrica para asegurar la continuidad de Martorell en la próxima década. Sin ella, la compañía reconoce que resulta difícil imaginar el futuro de la fábrica, aunque las inversiones multimillonarias realizadas y la competitividad de la planta hacen difícil pensar que Volkswagen pueda dejarla sin actividad.

Haupt explicó en el Salón del Automóvil de París, donde Cupra debutó como marca, que esa decisión no se tomará antes de dos años. El directivo recordó que las adjudicaciones se deciden de forma centralizada en el Grupo Volkswagen y que existe competencia entre las distintas marcas, por lo que Martorell deberá mantener su competitividad.

Durante ese periodo de transición no está previsto el lanzamiento de nuevos modelos de Cupra, y menos aún de Seat. La empresa centrará sus esfuerzos en rentabilizar las inversiones ya realizadas en Cupra, una marca que ha desarrollado ocho vehículos en sus ocho años de existencia.

La próxima gran ofensiva de producto se espera para la siguiente década, vinculada a la plataforma SSP que Volkswagen desarrolla para su nueva generación de automóviles eléctricos. Seat S.A. deposita en esa arquitectura buena parte de sus expectativas de futuro.

Cupra gana peso mientras Seat pierde ventas

Los datos comerciales de los nueve primeros meses del año reflejan la transformación interna de la compañía. Entre enero y septiembre, Seat S.A. entregó 433.400 vehículos de sus dos marcas.

De esa cifra, 250.600 unidades correspondieron a Cupra, cuyas ventas aumentaron un 2% y ya representan cerca del 58% de todas las entregas de la empresa. Por su parte, Seat comercializó aproximadamente 182.800 automóviles, con un descenso cercano al 6%.

La evolución de Seat S.A. contrasta con la del conjunto del Grupo Volkswagen, que atraviesa una reestructuración industrial. Las entregas mundiales del fabricante alemán cayeron un 9% durante los nueve primeros meses del año, descenso que se agravó hasta el 14,3% en el tercer trimestre. La debilidad del mercado chino y la presión competitiva sobre los fabricantes europeos explican buena parte de ese deterioro, aunque Europa presenta un comportamiento más favorable.

El futuro de la marca Seat sigue abierto

La cuestión más sensible continúa siendo el futuro de la histórica marca Seat. Aunque acaba de renovar los modelos Ibiza y Arona, no tiene asignado ningún nuevo vehículo, y tampoco un modelo eléctrico.

Haupt ha reconocido que la posible desaparición de Seat figura entre los escenarios analizados en la reestructuración global de Volkswagen, aunque ha subrayado que no existe una decisión definitiva. El directivo sostiene que el grupo necesita las dos marcas y destaca tanto el buen comportamiento del Ibiza en España como la aceptación de Seat en mercados como Alemania y Austria.

También ha señalado que las informaciones sobre una eventual desaparición de la marca no han tenido hasta el momento un efecto apreciable sobre las ventas. No obstante, admite que existe ese riesgo y que será necesario adoptar medidas para preservar el atractivo comercial de Seat.

Incluso en el supuesto de que Seat dejara de fabricar automóviles, Haupt ha garantizado que los clientes dispondrían de servicio durante 15 años. Su mensaje es que adquirir actualmente un Seat sigue siendo una opción plenamente válida.

La regulación europea condicionará la decisión

El desenlace dependerá en buena parte de la evolución de las preferencias de los consumidores y del marco regulatorio de la Unión Europea. Bruselas mantiene abierto el debate sobre una posible flexibilización de los objetivos de reducción de emisiones de CO2 y sobre el calendario de transición hacia la movilidad eléctrica.

Si la demanda de coches de gasolina se mantiene y Europa permite prolongar su comercialización, Seat podría conservar un espacio propio dentro del grupo. En cambio, si se acelera la electrificación, Cupra, por su mayor rentabilidad y su orientación hacia esta tecnología, podría convertirse en el único actor. Así, Seat S.A. afronta uno de sus mejores momentos industriales en Martorell mientras el destino de la marca que le da nombre permanece sin resolver.