Las agencias detectan miles de operaciones afectadas
Los pequeños propietarios están comenzando a retirar viviendas del mercado del alquiler tradicional tras los nuevos decretos planteados por el Gobierno como respuesta al desahucio de Maricarmen. Las agencias inmobiliarias atribuyen esta reacción a la inseguridad jurídica y calculan que, durante los últimos diez días, se han visto afectadas 5.758 operaciones.
De ese total, 4.235 inmuebles han sido retirados del arrendamiento residencial o trasladados a otras modalidades, mientras que 1.523 contratos han quedado paralizados por la incertidumbre existente en el mercado del alquiler.
Dos decretos sin respaldo del Congreso
El Gobierno de coalición intentó impulsar dos decretos ley para mejorar el acceso a la vivienda. El primero, promovido por el PSOE, incluía la prohibición de los desahucios hasta 2030, una nueva regulación para los alquileres de temporada y de habitaciones, así como una prórroga de dos años para los contratos vigentes que concluyan antes de 2028.
El segundo texto, defendido por Sumar, incorporaba medidas que, en la práctica, convertían los contratos de alquiler en indefinidos, en línea con las reivindicaciones del Sindicato de Inquilinas. Ninguna de las dos iniciativas logró el respaldo del Congreso, en un contexto de una de las mayores movilizaciones sociales y del adelanto electoral previsto para el 29 de noviembre. Pese a ello, el Ejecutivo ha optado por reeditar los decretos y aprobarlos mediante la Diputación Permanente.
Caída de la oferta de alquiler residencial
Según una encuesta de la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) realizada a más de 600 agencias, los pequeños propietarios están reaccionando retirando inmuebles del alquiler. Las agencias calculan una salida media de 3,78 viviendas por agencia, equivalente a una reducción de 2.067 inmuebles disponibles en los últimos diez días.
Además, más de la mitad de las agencias consultadas señala que los propietarios están retirando viviendas del alquiler tradicional para ponerlas a la venta. La media se sitúa en 2,26 inmuebles por agencia, lo que representa más de 1.224 viviendas.
Desvío hacia alquileres de temporada y por habitaciones
La disminución del parque disponible también se explica por el traslado de viviendas hacia otras fórmulas de arrendamiento. Las agencias cifran en 1,76 viviendas por agencia el desvío a alquileres de temporada o por habitaciones, con un total de 944 inmuebles en los últimos diez días.
Estas modalidades no están reguladas por el momento. Sin embargo, si sale adelante el decreto ley defendido por el PSOE, deberá justificarse su uso y, si no se acredita, el contrato pasará a considerarse alquiler tradicional.
Contratos congelados por la incertidumbre
Las inmobiliarias también perciben una ralentización de la actividad. De media, contabilizan 2,75 contratos de arrendamiento por agencia que estaban previstos para su firma y que finalmente han quedado congelados debido a los cambios regulatorios.
La FAI advierte de que el impacto podría aumentar durante las próximas semanas. La organización estima que el volumen de operaciones de alquiler podría reducirse entre un 25% y un 30%, tanto por el freno en las firmas como por la retirada de viviendas y el traslado de inmuebles destinados al alquiler habitual hacia otros usos.
