Un primer informe de la Comisión Asesora para el Análisis del SMI (CAASMI) recomienda aumentar el salario mínimo interprofesional (SMI) un 4,9% en 2027, hasta situarlo en 1.281 euros brutos al mes en catorce pagas. La propuesta supone una subida de 60 euros mensuales respecto a los 1.221 euros vigentes.

El Gobierno aspira a aprobar la nueva subida antes de las elecciones. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, había dado a su grupo de expertos de plazo hasta antes del puente de noviembre para elaborar su recomendación, aunque el accidente de Urda alteró la planificación del Ejecutivo.

Una subida para preservar el poder adquisitivo

El documento, de 45 páginas y todavía susceptible de no ser definitivo, propone que el SMI alcance los 17.934 euros brutos anuales. Esto representaría un incremento anual de 840 euros.

La recomendación principal busca cumplir dos objetivos: mantener el salario mínimo, al menos, en el 60% del salario medio neto, como establece la Carta Social Europea, y evitar una pérdida de poder adquisitivo ante el aumento de los precios. La inflación interanual se situó en octubre en el 4,9%.

Los expertos parten de que el salario mínimo continuará sin tributar efectivamente en el IRPF, como ha ocurrido durante los dos últimos ejercicios gracias a una deducción estatal para las rentas del trabajo más bajas. Tanto el actual Gobierno como el PP, en caso de llegar a La Moncloa, se han comprometido con esta fórmula.

UGT reclama cambios para respaldar el informe

El texto no cuenta con el consenso de todas las partes. Desde UGT exigen modificarlo para poder suscribirlo. El sindicato cuestiona la afirmación de que, con un ajuste de la deducción del IRPF, quienes perciben el SMI cobrarían un importe neto ligeramente superior al 60% del salario medio neto de 2026.

Fuentes de UGT aseguran que no respaldarán el documento si no se corrige esa afirmación y otras que sostienen que el salario mínimo ya ha alcanzado el objetivo del 60% del salario medio.

Tres posibles escenarios para el salario mínimo

Un aumento del 4,9%

La primera alternativa, y la recomendada por la comisión, plantea elevar el SMI a 1.281 euros mensuales en catorce pagas. Según el informe, este incremento permite cumplir el umbral de referencia salarial y, al mismo tiempo, compensar el impacto de la inflación sobre los trabajadores que cobran el suelo salarial.

Una subida del 2,7%

La segunda opción limita el aumento al 2,7%, hasta los 1.254 euros al mes en catorce pagas. Esta cuantía bastaría para que el salario neto de una persona perceptora del mínimo alcance el 60% del salario medio neto estimado para 2026.

Los cálculos sitúan ese umbral en 16.409 euros netos anuales, equivalentes a 1.172 euros mensuales en catorce pagas. Sin embargo, esta alternativa no compensaría el encarecimiento de los precios, motivo por el que la comisión se inclina por la subida del 4,9%.

El informe advierte de que las estimaciones se basan en el salario medio neto previsto para 2026. Por ello, si los salarios vuelven a aumentar durante 2027, el SMI podría quedar por debajo del 60% del salario medio efectivo de ese ejercicio.

El supuesto de que el SMI tribute en el IRPF

El tercer escenario analiza qué ocurriría si el salario mínimo comenzara a tributar en el IRPF sin que se aprobara una deducción para compensar esa carga. En esa hipótesis, que los expertos consideran improbable, sería necesario elevar el SMI un 11%, hasta los 1.356 euros brutos al mes en catorce pagas.

El cálculo toma como referencia a una persona soltera, sin hijos ni ascendientes a cargo y sin discapacidad. También contempla una retención media del 7,03%, además de las cotizaciones a la Seguridad Social, para asegurar que el trabajador mantuviera el mismo importe neto de referencia.

Petición de mejores datos sobre empleo y pobreza

La comisión considera que aún faltan datos para evaluar con precisión el cumplimiento de los objetivos del salario mínimo y sus consecuencias sobre el empleo. Por ello, reclama mejorar las estadísticas y vincular la información de la Seguridad Social con la de la Agencia Tributaria.

Los expertos señalan que el SMI ha ayudado a reducir la desigualdad salarial, aunque subrayan que su efecto sobre la pobreza de los hogares depende también de factores como el número de personas que trabajan y la composición familiar.