Las protestas impactan en el abastecimiento
Las movilizaciones de agricultores y transportistas en Italia, motivadas por el elevado coste del gasóleo, están causando problemas de suministro en distintas zonas del país. Los bloqueos de autovías y carreteras, especialmente en el sur, ya se reflejan en la falta de algunos productos frescos en supermercados y en el cierre de numerosas gasolineras por ausencia de combustible.
Mientras los disturbios ocurridos el pasado fin de semana en Milán han concentrado gran parte de la atención, los cortes de las vías de comunicación protagonizados desde hace días por estos sectores amenazan con provocar consecuencias más graves. También se ha registrado escasez de queroseno en algunos aeropuertos, y un número creciente de actividades denuncia pérdidas millonarias por las interrupciones en las cadenas de distribución.
El gasóleo cuesta cerca de un 40% más que hace un año
Los participantes en las protestas sostienen que trabajan a pérdidas porque el precio del gasóleo ha aumentado alrededor de un 40% respecto al año pasado. Denuncian que las medidas recientes del Gobierno de Giorgia Meloni, que a finales del mes pasado consiguió que varias petroleras establecieran un límite al precio de los carburantes, no han resuelto la situación.
El agricultor Carlo Nuzzolese, organizador de una concentración celebrada este miércoles en las afueras de Trani, en el centro de Italia, advirtió de la gravedad de la crisis. «Dentro de poco pasaremos hambre. Ir al campo a recoger la aceituna significa la bancarrota, así que es mejor jugárselo todo ahora y dejar pasar esta cosecha», afirmó.
Nuzzolese, como otros trabajadores del sector primario, planteó una futura marcha conjunta de agricultores y transportistas por las calles de Roma. «Debemos ser muchos y estar unidos para que escuchen nuestra voz», declaró a la agencia Ansa.
El Gobierno ofrece ayudas y exige acabar con los cortes
Tras reunirse con los representantes de los transportistas, el viceprimer ministro y ministro de Transportes e Infraestructuras, Matteo Salvini, anunció que el Ejecutivo destinará cerca de 1.000 millones de euros a ayudas para renovar vehículos y paliar el alto precio de los hidrocarburos.
Como condición, Salvini reclamó el cese inmediato de los bloqueos de carreteras y autovías, que calificó de «ilegales». A su juicio, estas acciones perjudican a millones de trabajadores, incluidos agricultores y pescadores.
Entre los sectores afectados figuran los productores de kiwis, que aseguran haber sufrido pérdidas millonarias al no poder distribuir 40.000 toneladas de fruta a supermercados y otros puntos de venta.
Alerta por una crisis superior a la del covid
El presidente de la organización de productores Fruitimprese, Marco Salvi, consideró que la situación del transporte en el sur de Italia está «fuera de control». La combinación del encarecimiento de los carburantes y los paros en la distribución ha llevado a Coldiretti, la principal asociación agraria italiana, a advertir de que el sector podría afrontar «una crisis peor que la del covid».
La organización ha pedido a la Unión Europea recursos adicionales para afrontar los costes de producción y asegurar la supervivencia de las empresas agrícolas que proporcionan alimentos sanos y seguros.
Críticas al decreto de seguridad
Un día después de que el Gobierno aprobara un decreto de seguridad destinado a impedir que se repitan episodios de guerrilla urbana y saqueos como los del pasado fin de semana en Milán, la oposición de izquierdas cuestionó el contenido de la norma. Considera que reduce libertades fundamentales y adopta un enfoque represivo sin abordar el origen del problema.
Entre las medidas más criticadas figura la posibilidad de que los menores pasen a detención preventiva, al igual que los adultos, y que sean considerados imputables desde los 14 años. El decreto incluye además el envío de 500 militares adicionales para patrullar las calles de Milán.
