Los agricultores de Unión de Uniones toman el centro de Madrid y presionan a las principales organizaciones: "No son mayoritarias"

El centro de Madrid, España, fue testigo de una gran manifestación agrícola el miércoles, cuando miles de agricultores y tractores se congregaron en la capital española para expresar su insatisfacción sobre la situación actual del sector primario. Por un día, las marquesinas de la Puerta de Alcalá, no se utilizaron para esperar el autobús urbano, sino para que los agricultores esperaran a los tractores que llegaban de todas partes del país para iniciar una marcha hacia el Ministerio de Agricultura.

El tráfico se vio interrumpido durante gran parte del día debido a la protesta convocada por la Unión de Uniones. Según la organización agraria, hasta 13.000 personas participaron en la manifestación, aunque la Delegación del Gobierno redujo el número de manifestantes a un máximo de 4.000. A pesar de las discrepancias en las cifras, cientos de tractores circularon por la capital para visibilizar la situación de malestar que vive el sector agrícola español.

La huelga agrícola fue la primera que logró hacer ruido en la gran ciudad, ante la mirada atónita de los urbanitas que salían a correr al parque de El Retiro o que iban a las oficinas en pleno centro. Este logro supone una presión añadida para las organizaciones mayoritarias que tienen interlocución con el Gobierno (Asaja, COAG y UPA) y que planean para el lunes día 26 de la próxima semana una nueva acción en Madrid.

La protesta comenzó a primera hora de la mañana cuando los agricultores lograron cortar el tráfico en la Puerta de Alcalá, en pleno centro de Madrid, ante la mirada atónita de turistas y transportistas. Esperaron durante más de tres horas a varias columnas de tractores que llegaban desde diferentes partes de España.

«Ha sido muy complicado llegar hasta Madrid», reconocieron algunos agricultores que se habían desplazado desde Buitrago de Lozoya, en el norte de la Comunidad de Madrid, hasta la capital. La presión sobre los tractores retrasó la marcha hacia el Ministerio de Agricultura, que se retrasó hasta dos horas.

Los trabajadores agrarios habían planeado en un primer momento acampar frente al Ministerio, aunque finalmente la concentración se diluyó a las 17.00, hora hasta la que estaba comunicada la protesta. A pesar de los esfuerzos de los manifestantes para cambiar el itinerario de la protesta, los antidisturbios frustraron sus intentos. Esto provocó momentos de tensión que resultaron en algunas cargas policiales y una detención por resistencia a la autoridad.

El coordinador estatal de la organización agraria, Luis Cortés, calificó la protesta de «éxito». Frente al Ministerio de Agricultura, Cortés denunció que a los agricultores «les están arruinando» e invitó al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, a «darse un baño de realidad».

Durante la manifestación, los agricultores y ganaderos entonaron consignas como ‘Fuera Sánchez, dictador y tirano’, ‘Bilderberg y Davos, nos quieren pobres y esclavos’ y ‘Sin campo no hay vida’ o ‘Estáis matando a la ganadería y nadie hace nada’. También mostraron pancartas en contra de la Agenda 2030 y de las medidas de la Unión Europea.

Además de las protestas en Madrid, la organización de agricultores catalanes anunció que planean cortar el paso con Francia los próximos 27 y 28 de febrero, y van a poner el foco a partir de ahora en los centros de logística y distribución de alimentos.

En la concentración de la Puerta de Alcalá se montó un puesto con el objetivo de vender banderas de España, calcetines con motivos de Vox y la Policía Nacional y pulseras. Los ganaderos también llevaron a tres bueyes a la manifestación. Durante la concentración se escuchó música de La guerra de las Galaxias y el himno de España, parte de los manifestantes también se fue marchando de la concentración a pie.

Por Daniel