Un perro lame un helado

Como dueños de perros, a menudo nos cuesta resistirnos a esos ojos suplicantes que nos imploran un trozo de nuestro bocadillo o postre. Sin embargo, es importante recordar que los perros no pueden comer todo lo que los humanos ingerimos. De hecho, hay ciertos alimentos que pueden ser perjudiciales para su salud.

Un ejemplo de esto es la leche y sus derivados. Aunque los cachorros pueden tolerar la lactosa en sus primeras etapas de vida, la mayoría de los perros desarrollan intolerancia a la lactosa a medida que crecen. Además, los alimentos grasos también pueden causarles problemas de salud.

Esto no significa que un poco de queso o embutido vaya a matar a tu perro, pero son alimentos salados y condimentados, dos elementos que pueden afectar a la digestión de los perros. También es recomendable evitar darles azúcar o cualquier tipo de edulcorantes, como el jarabe de glucosa o el xilitol, así como huesos o raspas de pescado que puedan astillarse y provocar atragantamientos.

Algunos alimentos que los humanos consumimos contienen sustancias que pueden ser especialmente dañinas para nuestros amigos caninos. Por ejemplo, la teobromina del chocolate –el principio activo del cacao- y la cafeína del café pueden ser tóxicos para ellos. Y, por supuesto, el etanol del alcohol es absolutamente perjudicial para su salud.

Gaspar García, un reconocido doctor veterinario en Mundo Animal, aclara que estos alimentos «no van a provocar la muerte» de nuestros perros, pero que sí pueden causarles una serie de problemas si se consumen en grandes cantidades. Un perro tendría que comer, por ejemplo, dos o tres tabletas enteras de chocolate para intoxicarse. Sin embargo, probablemente experimentaría vómitos y gastroenteritis por indigestión antes de llegar a ese punto.

García también advierte que las chucherías para perros se deben administrar con precaución, ya que suelen contener más grasas que el alimento seco regular. En general, la mejor opción es alimentar a nuestras mascotas con su pienso habitual y nada más.

Los dueños de perros deben ser firmes y no ceder a la tentación de dar de comer a sus mascotas alimentos que pueden ser perjudiciales para su salud, incluso si los demandan con ojos suplicantes. Algunos alimentos, como las uvas, pueden ser tóxicos para los perros y causarles insuficiencia renal. Otros, como los cacahuetes y nueces, pueden provocarles vómitos, diarrea y pancreatitis debido a su alto contenido graso.

El aguacate es otro alimento que puede ser perjudicial para los perros debido a su alto contenido graso y a la presencia de persina, un derivado de ácido graso que puede ser peligroso si se consume en grandes cantidades. Las cebollas, por su parte, contienen alicina, que podría provocar la aparición de anemia hemolítica si se consume de forma regular y excesiva.

En resumen, es importante recordar que no todos los alimentos que los humanos consumimos son seguros para nuestros amigos caninos. Si un perro ingiere en grandes cantidades y de forma reiterada alguno de estos alimentos, puede experimentar una serie de problemas de salud que van desde dificultades respiratorias hasta trastornos del estado de conciencia, diarrea, vómitos, fiebre, convulsiones y arritmias cardiacas. En caso de que observes alguno de estos síntomas en tu perro, es recomendable acudir al veterinario de inmediato.