Las orcas tienen un problema: demasiado tiempo libre

El ocio de las Orcas en el Estrecho de Gibraltar: ¿Creatividad en aumento o simplemente aburrimiento?

En los últimos años, las orcas del Estrecho de Gibraltar parecen tener demasiado tiempo libre, lo que ha llevado a un aumento en los comportamientos creativos y poco convencionales. Para estos inteligentes y voraces cetáceos, la caza del atún rojo se ha vuelto demasiado fácil, favoreciendo la aparición de comportamientos nuevos, como la rotura de timones. Esto es lo que ha concluido un grupo de científicos internacionales. Uno de los fundadores de la asociación Circe, dedicada a la conservación y el estudio de los cetáceos, Renaud de Stephanis, describe la situación diciendo: «Las orcas deben de aburrirse. No tienen que hacer nada más que comer. ¡Si ven un pez luna se vuelven locas!»

Comportamientos extraordinarios y efímeros de las orcas

La observación de las orcas durante las últimas décadas ha proporcionado una visión fascinante de su comportamiento. Se han documentado todo tipo de comportamientos extraordinarios, la mayoría de ellos efímeros. En 1987, en aguas del Pacífico, una orca se puso un salmón muerto en la cabeza como si fuera un sombrero. El comportamiento se propagó rápidamente a otros grupos de orcas, pero desapareció tan rápidamente como apareció. En algunas poblaciones de orcas, los machos adultos se dan cabezazos con los subadultos sin motivo aparente, mientras que en otros lugares utilizan medusas casi como pelota de playa.

En el Estrecho de Gibraltar, hasta hace algo más de una década, las orcas atlánticas tenían que esforzarse para alimentarse debido a la escasez de presas. Ahora, la persecución dura de dos a tres minutos como mucho. Por lo tanto, las orcas están bien alimentadas, atrapan rápidamente a sus presas y les queda mucho tiempo para explorar su entorno y ser creativas, especialmente las más jóvenes. La interacción con los barcos es solo una ‘moda’, como los científicos llaman a este tipo de nuevo comportamiento.

Las ‘modas’ de las orcas y el ‘chute endorfínico’

Las ‘modas’ son comportamientos temporales que pueden variar desde romper un timón, perseguir atunes o incluso hundir la cabeza en la arena para buscar vieiras, según De Stephanis. Estos comportamientos pueden extenderse a más o menos orcas dependiendo de si hay un ‘chute endorfínico‘, como el que se obtiene al romper un timón, o un ‘refuerzo positivo’, como el que se obtiene al cazar y conseguir comida.

En el entorno del Estrecho, las orcas ya han roto seis timones a De Stephanis, quien se dedica a estudiarlas. Según él, no es la primera ‘moda’ que surge entre estas orcas atlánticas. «Entre 2005 y 2012, se puso de moda robar atunes a las pesquerías«, comenta. Este comportamiento, en plena escasez de alimento, permitió a una de las familias prosperar y tener más crías.

Las orcas y su interacción con los barcos

Las interacciones con los barcos, sin embargo, se han extendido a todos los grupos de orcas del entorno de la península, según De Stephanis. «Está hasta la gran abuela, la Toñi». Desde 2020 ha habido 673 incidentes documentados. Para el científico, la explicación de esta moda y de otras se encuentra en el «fitness», es decir, si permite que la comunidad alcance un estado general de buena salud y fortaleza física, lo cual ocurre.

Un grupo de expertos convocados por España y Portugal, y supervisado por la CBI, concluyó en el mismo sentido. «No hay evidencia de que las interacciones entre las orcas ibéricas y los barcos sean agresivas por parte de las ballenas (…), parece estar asociado con el juego o la socialización«, recoge el informe publicado recientemente.

Las orcas y su interacción con otros animales marinos

En el Mar de los Salish, entre Canadá y Estados Unidos, hay un grupo de orcas que comparte el espíritu lúdico con las de la Península Ibérica. Aunque no tienen ningún interés en comer marsopas, si se topan con este cetáceo parecido al delfín le prestan bastante atención. Las orcas persiguen, acosan, hacen equilibrios con las marsopas, se las pasan entre ellas y las ahogan. Cuando la desafortunada marsopa muere, las orcas simplemente las abandonan. Este comportamiento único ha intrigado a los investigadores durante años.

«Descubrimos que el comportamiento de acoso a las marsopas por parte de las orcas residentes del sur ha estado ocurriendo desde la década de 1960, por lo que lleva un tiempo. En general, las orcas son animales increíblemente inteligentes y curiosos; probablemente solo les guste probar cosas nuevas», asegura Sarah Teman, una de las autoras del estudio. Es decir, las modas pueden acabar convertidas en un comportamiento permanente.

La relación de las orcas con los tiburones blancos

La motivación de dos orcas que han estado aterrorizando y matando a grandes tiburones blancos frente a la costa de Sudáfrica desde 2017, y que de hecho han logrado expulsar a un gran número de escualos de su entorno natural, no está aún clara. Una investigación de 2022 documentó los cadáveres de ocho grandes tiburones blancos que llegaron a la costa tras el ataque de una orca. A siete de ellos les extirparon el hígado y a algunos también el corazón.

Para Robert Pitman, biólogo especializado en el estudio de las orcas en la Universidad Estatal de Oregón (EE.UU.), el aumento de nuevos comportamientos no se debe tanto a que las orcas se estén volviendo más creativas, sino a que cada año hay más personas que estudian estos cetáceos. «Creo que es solo una cuestión de que hay más ojos puestos en el agua en lugares más diferentes», dice el investigador.

Las orcas y su interacción con los humanos

En Loro Parque (Tenerife), conocen lo complicado que es lidiar con una moda. Un día, una de las orcas del zoológico descubrió que podía arrancar el material de impermeabilización de la piscina, un recubrimiento especial llamado Medflex. Poco después, todas las demás estaban haciendo lo mismo. «Logísticamente era una pesadilla», recuerda Javier Almunia, presidente de Loro Parque Fundación.

Al final, Loro Parque optó por quitar el recubrimiento. «Así cesó la moda. No sé si hubiera acabado por sí misma porque son comportamientos donde no hay un refuerzo directo alimenticio. Tiene que ver con la diversión, con la curiosidad, con lo que ellas entienden como una experiencia positiva», asegura Almunia.

Soluciones en el Estrecho de Gibraltar

En el Estrecho de Gibraltar, el único remedio para evitar las interacciones con las orcas es evitar la zona o, al menos, navegar lo más cerca posible de la costa. Sin embargo, el grupo de expertos supervisado por la Comisión Ballenera Internacional compiló ocho ideas que tendrán que ser probadas para intentar minimizar los daños.

Las autoridades portuguesas van a introducir el sistema acústico TAST (de sobresalto). Los científicos también sugirieron reproducir llamadas de calderones (que ahuyentarían a las orcas) y usar tubos de metal oikomi para hacer ruido. Para los barcos que navegan regularmente por la zona, se están desarrollando unos conos que se pueden añadir al timón y que lo harían menos atractivo. La instalación costaría unos 450 euros.

Para De Stephanis, la solución para quien se encuentre con las orcas está clara: «Sal por patas. El 95% de los barcos que salen por patas no tienen problemas».