Las compañías de mayor tamaño afrontan su situación más compleja de la última década. Aunque entre julio y septiembre se moderó el número de concursos respecto al máximo histórico de la primavera —20 procedimientos de empresas con ingresos superiores a 15 millones de euros, frente a los 34 del segundo trimestre—, el acumulado anual refleja un deterioro sin precedentes.
78 grandes sociedades en concurso hasta septiembre
En lo que va de año, 78 grandes empresas han acudido a los juzgados, un 28% más que en el mismo periodo de 2025, según el informe del tercer trimestre de Solunion. El ritmo anual móvil se sitúa ya en 102 grandes quiebras, una cifra inédita en la serie histórica y casi el doble de los niveles habituales, que oscilan entre 50 y 60 casos anuales.
El riesgo de contagio ya se ha evidenciado durante el ejercicio en procesos de gran impacto, como el de Tubos Reunidos, y amenaza ahora con extenderse de forma estructural.
Las grandes compañías suponen apenas el 0,4% de los concursos declarados hasta septiembre. Las microempresas concentran el 39% y las pequeñas sociedades, el 51%. Sin embargo, las dificultades financieras de una gran empresa pueden dejar millones de euros en facturas pendientes y comprometer simultáneamente la viabilidad de decenas de proveedores.
Solunion advierte de que estas grandes insolvencias están impulsando el riesgo de un efecto dominó debido a sus amplias redes de proveedores, lo que podría elevar las insolvencias entre las empresas más pequeñas durante los próximos trimestres.
La construcción concentra el mayor deterioro
Dificultades para contener costes y preservar márgenes
La construcción encabeza el deterioro entre las grandes compañías. De las 20 insolvencias contabilizadas en el tercer trimestre, siete correspondieron a empresas de este sector. En el acumulado anual, 20 grandes constructoras han entrado en concurso, frente a las cinco registradas en el mismo periodo de 2025.
Esto supone un alza del 233%, que refleja los problemas de estas compañías para absorber costes y mantener los márgenes de sus proyectos.
Las tensiones también afectan a las empresas medianas, especialmente a las que facturan entre 15 y 25 millones de euros: sus concursos han crecido un 67% en lo que va de año.
En el conjunto de las grandes empresas, las insolvencias aumentaron un 11% en el tercer trimestre, al pasar de 18 procedimientos en el mismo periodo de 2025 a 20. En los nueve primeros meses del año, los concursos subieron de 61 a 78, un incremento del 28%.
Por detrás de la construcción se sitúan la agroalimentación y los servicios, con tres grandes procedimientos cada uno durante el tercer trimestre. En el acumulado anual, estos sectores suman 11 y nueve insolvencias, respectivamente.
Septiembre impulsa el repunte de los concursos
El empeoramiento de las grandes compañías ayuda a explicar el brusco cambio de tendencia confirmado en el tercer trimestre. Tras varios meses de descensos y la estabilización observada en primavera, los concursos de acreedores se incrementaron un 22% entre julio y septiembre respecto al mismo periodo del año anterior.
El principal factor fue septiembre, mes en el que las insolvencias se dispararon un 58% en los juzgados mercantiles.
Este repunte ha reducido de forma notable la caída acumulada del año. Entre enero y septiembre se registraron 3.788 procedimientos, un 5,3% menos que en el mismo periodo de 2025. Al cierre del primer semestre, el descenso era del 13%.
Ante este cambio de escenario, Solunion ha revisado sus previsiones para 2026. A comienzos de año, la aseguradora de crédito y caución esperaba una reducción del 10% de las insolvencias. Ahora calcula que el ejercicio concluirá con unos 5.550 procedimientos, apenas un 2% menos que en 2025.
El procedimiento especial para microempresas pierde peso
El concurso ordinario concentra ya el 90% de los casos
En su informe del tercer trimestre, Solunion recuerda que una parte relevante del aumento de concursos desde 2022 está vinculada a la reforma de la Ley Concursal. Esta norma creó un procedimiento especial para microempresas y afloró estadísticamente miles de pequeños negocios que antes cerraban sin pasar por los juzgados.
Sin embargo, el uso de esta herramienta ha empezado a disminuir durante el ejercicio. Hasta septiembre, su utilización acumulaba una caída del 19%, lastrada principalmente por el menor recurso a esta vía en los servicios —un 24% menos— y en el comercio minorista —un descenso del 18%—.
Este retroceso ha devuelto al concurso ordinario un papel casi exclusivo, ya que canaliza el 90% de los procedimientos.
La Comunidad Valenciana y Aragón aceleran el aumento
Cataluña y Madrid reúnen el mayor número de insolvencias hasta septiembre, con 994 y 694 procedimientos, respectivamente. Les sigue la Comunidad Valenciana, con 535 concursos.
Aunque Cataluña y Madrid mantienen descensos interanuales, el cambio más acusado se observa en la Comunidad Valenciana. La región pasó de una reducción del 13% hasta junio a acumular un incremento del 7% en septiembre, tras un aumento del 74% de los concursos durante el tercer trimestre. Esta evolución eleva su ritmo anual a 783 insolvencias.
El repunte es todavía más intenso en Aragón, donde los procedimientos han crecido un 51% en lo que va de año, hasta los 104 concursos. Detrás de este incremento se sitúan principalmente el deterioro de los servicios, con un avance del 192% en el trimestre, y el de la construcción, cuyas insolvencias aumentaron un 40%.

