Libros, lápiz y ordenador, la realidad de la educación contemporánea

La autoridad danesa de protección de datos, Datatilsysnet, ha resuelto que Google ha estado utilizando los datos de los estudiantes en violación de las leyes europeas de privacidad. A diferencia de las escuelas en España, que siguen utilizando los servicios de Google de manera generalizada, Dinamarca está en camino de restringir dichos servicios.

En un comunicado emitido el miércoles, Datatilsysnet dictaminó que Google no tiene base legal para extraer y utilizar para sus propios fines los datos de los alumnos que usan el ordenador portátil Chromebook y el servicio de aprendizaje Google Workplace for Education. Hasta la fecha, Google ha utilizado estos datos para medir el rendimiento y desarrollar nuevas funciones, algunas de las cuales se basan en inteligencia artificial (IA). Sin embargo, Datatilsysnet sostiene que este uso infringe la ley al no garantizar la privacidad de los niños.

El regulador danés ha ordenado a 53 municipios del país que ajusten sus prácticas para dejar de transferir datos de los estudiantes a Google. Aunque se permite el uso de datos para la prestación de servicios, la mejora de la seguridad, facilitar la comunicación y cumplir con las obligaciones legales, el uso indebido de los mismos podría conllevar a la progresiva eliminación de los Chromebooks de las escuelas de Dinamarca.

En su resolución, Datatilsysnet sostuvo que las ciudades danesas no hicieron un trabajo suficientemente exhaustivo para determinar el riesgo que suponen los productos de Google antes de autorizar su uso en los colegios locales. Ahora, un total de 53 municipios deben ajustar sus prácticas para dejar de transferir datos de los estudiantes a Google.

Los municipios tienen hasta el 1 de marzo para explicar cómo acatarán la decisión. A partir del 1 de agosto se prohibirán completamente los usos no autorizados de los datos. Google podría optar por cambiar sus métodos para adaptarse a la ley europea de protección de datos.

A principios de 2022, Datatilsysnet ya había dictaminado la prohibición del uso escolar de los productos de Google, pero solo en la localidad de Helsingør. El fallo de la autoridad danesa es el fruto de cuatro años y medio de investigación, desencadenada por un padre y activista, Jesper Graugaard, que advirtió al regulador de que Google podría estar incurriendo en un uso indebido de los datos de los menores.

La situación es diferente en España, donde los chromebooks de Google han sido ampliamente adoptados por los colegios. Sin embargo, esto ha generado preocupaciones entre los defensores de los derechos digitales, que piden a las autoridades que busquen alternativas públicas que no se beneficien de los datos de los estudiantes.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) no ha recibido denuncias similares al caso danés. Sin embargo, el año pasado, la AEPD abrió un expediente sancionador a la Consejería de Educación de Canarias por no incluir una evaluación de impacto en su convenio con Google. Esto supone una violación de la ley europea, aunque algunos expertos, como los de la plataforma activista Xnet, lo consideran insuficiente.

Simona Levi, fundadora de Xnet, sostiene que los centros educativos deben ser soberanos de los datos y los contenidos que generan. Según ella, las autoridades reguladoras están siendo demasiado prudentes cuando deberían ser proactivas. En su opinión, no se debería esperar a las denuncias de particulares e ir instituto por instituto, sino tratar el problema como lo que es: un problema sistémico.