La tenista española Kaitlin Quevedo no pudo llevar un crespón negro en memoria de las víctimas mortales del accidente ferroviario de Urda (Toledo), ocurrido este miércoles. La normativa de la WTA impidió a la jugadora canaria rendir este homenaje durante su participación en el torneo de Guangzhou, en China.

La normativa de la WTA impide el uso del símbolo

La organización del Torneo de Guangzhou comunicó a Quevedo que no podía utilizar el crespón por la prohibición del color negro. Según trasladaron desde la WTA, el accesorio podía emplearse en cualquier otro color, pero no en negro.

Además, la reglamentación implantada por esta institución en octubre de 2024 prohíbe exhibir en la ropa de las jugadoras o en su equipamiento «ningún símbolo o eslogan que esté asociado a una organización benéfica, causa, movimiento o partido político» antes, durante o después de un partido de los torneos WTA, salvo que se trate de una iniciativa o campaña oficial respaldada por el organismo.

El homenaje no pudo realizarse ante Jil Teichmann

Por estas razones, la tenista canaria, de 20 años, no pudo mostrar el crespón negro en el encuentro de cuartos de final que disputó este viernes frente a la suiza Jil Teichmann en Guangzhou.

Quevedo sí cuenta con otras vías para expresar sus condolencias por la tragedia ferroviaria. De acuerdo con las reglas de la WTA, puede trasladar su apoyo de forma verbal o mediante sus redes sociales, aunque no a través de su indumentaria.

Victoria y dedicatoria a las víctimas

La española se impuso a Teichmann por 7-6 y 6-3 y pudo dedicar el triunfo a las víctimas del accidente de tren. Ya clasificada para las semifinales, su objetivo es conquistar el título para completar el homenaje.

La decisión de la WTA contrasta con la adoptada por la ATP, que sí permitió a Rafa Jódar lucir un crespón este jueves en Basilea.