Cuando Manuel José de Frutos partió de la pequeña localidad de Valverde del Majano en Segovia en 1830 para establecerse en Nueva Zelanda, seguramente nunca imaginó que estaría dejando una huella tan profunda en la historia de este país insular. Nacido en 1811, De Frutos emprendió una aventura en busca de fortuna, al igual que muchos de sus contemporáneos. Sin embargo, su historia es única, ya que él es la raíz de la tribu maorí más grande con ascendencia familiar en Nueva Zelanda.
Esta tribu, conocida como los Paniora, que significa «españoles» en la lengua maorí, cuenta con más de 20,000 miembros. A pesar de que han pasado más de dos siglos desde que De Frutos se estableció en Nueva Zelanda, la tribu ha mantenido una fuerte conexión con sus raíces españolas. Esta peculiar tribu sorprende a muchos, ya que, como señala un tiktoker en un vídeo viral, «bailan flamenco y en los mundiales van con España».
El legado de De Frutos
De Frutos, que era un comerciante de lana, tuvo nueve hijos y más de cuarenta nietos. Estos descendientes han continuado con el legado de De Frutos, transmitiendo a las nuevas generaciones la importancia de conocer su historia. Esta apasionante historia se dio a conocer gracias a las investigaciones de la periodista neozelandesa Diana Burns, quien, con la colaboración de la historiadora María Teresa Llorente, descubrió en los archivos parroquiales de Valverde del Majano el registro bautismal de De Frutos, hasta entonces desconocido en su pueblo natal.
Además, los miembros de la tribu Paniora han visitado sus raíces españolas en varias ocasiones. En fact, el verano pasado, una delegación de los Paniora viajó a Valverde del Majano para recordar este vínculo familiar. Durante su visita, los miembros de la tribu se familiarizaron con la cultura española que De Frutos había inculcado en ellos, incluyendo la comida y la siesta.
Los encuentros entre los Paniora y las autoridades nacionales también han sido habituales. En 2009, una foto del tradicional saludo maorí entre un miembro de los Paniora y el Rey Juan Carlos se hizo popular. Esta imagen refleja el vínculo duradero que existe entre España y esta tribu de Nueva Zelanda, un vínculo que comenzó con la aventura de un hombre en busca de fortuna y que ha resultado en una tribu que celebra sus raíces españolas con orgullo.
La historia de De Frutos y la tribu Paniora es un recordatorio de cómo las acciones de una sola persona pueden tener un impacto duradero en la historia y la cultura de una nación. Aunque De Frutos puede haber estado buscando fortuna cuando dejó España, terminó dejando algo mucho más valioso: un legado cultural que ha sobrevivido a lo largo de los siglos.
