El camarín de la Virgen del Socorro de Córdoba recobra la seguridad y la belleza

El pasado mes de abril, la Semana Santa de Córdoba fue empañada por la borrasca Nelson, que dejó un rastro de tristeza y devastación en su paso. Afectando a casi todas las cofradías de penitencia, la tormenta también causó daño a una de las cofradías de gloria. El camarín donde se venera a la Nuestra Señora del Socorro sufrió un desprendimiento debido a las fuertes lluvias.

La hermandad se percató del daño a principios de la Pascua cuando la cal cayó, dejando a la vista una parte de la estructura de madera y ladrillo que sobresale de la ermita y da al callejón del Toril. Esta situación resultó en que los viandantes tuvieran que pasar debajo del camarín.

La visión de los daños causados fue impactante. Sin embargo, la corporación que rinde culto a la Alcaldesa Perpetua de Córdoba actuó rápidamente, informando al Obispado del incidente. Un arquitecto fue enviado a la zona para evaluar los daños causados por el agua y la humedad. Los Bomberos también intervinieron, acordonando el área para evitar problemas a quienes pasaran por el lugar.

Restauración del Camarín

Afortunadamente, después de una revisión inicial, se descartaron problemas estructurales. Sin embargo, por precaución, la hermandad decidió mover a Nuestra Señora del Socorro de su camarín, colocándola muy cerca de los fieles, justo delante del Sagrario. A partir de ese momento, era necesaria la restauración.

La hermandad informó que los técnicos del Obispado han estado trabajando en la reparación durante las últimas semanas, concluyendo la restauración recientemente. Los hermanos dieron los toques finales, encalando la zona que ahora brilla con su belleza original.

Uno de los detalles más conmovedores de la restauración fue el donativo de un devoto ‘socorrero’, quien donó un azulejo que se había perdido durante los daños de abril. El azulejo tiene la inscripción ‘Ave María Purísima’ en letras azules sobre un fondo blanco. Durante los últimos días, el azulejo ha sido repuesto y la zona, la más alejada de la Corredera, ya no tiene recuerdos de aquellos días de tormenta y devastación.

La corporación también informó que ni la Virgen del Socorro ni el Niño Jesús sufrieron daños durante este tiempo. Ambas imágenes regresarán en los próximos días a recibir culto en su camarín, tal como es habitual. Este evento, aunque desafortunado, sirvió para unir aún más a la hermandad y a los devotos, demostrando que a pesar de las adversidades, la fe y la devoción pueden superar cualquier obstáculo.