El creciente papel del ‘compliance’ en el ámbito empresarial
El término anglosajón ‘compliance’, traducido como ‘cumplimiento’, se refiere a una disciplina de creciente importancia que aúna derecho y práctica empresarial. Su objetivo es garantizar que las empresas cumplen con un creciente número de normativas tanto a nivel nacional como internacional.
Este campo de estudio, que llegó a España hace unos catorce años, trabaja para evitar prácticas inadecuadas que puedan derivar en delitos de distinta índole. Los costos de estas prácticas indebidas no se limitan a sanciones judiciales o económicas, sino que también pueden dañar la reputación y la marca de la empresa.
El ‘compliance’ como herramienta preventiva
Según Rafael Aguirre, socio de Aguirre, Donate, Verastegui y Asociados, el ‘compliance’ ofrece a los empresarios la oportunidad de redactar su propia ‘constitución’ interna: un protocolo o manual interno que deben seguir los trabajadores.
En su esencia, el ‘compliance’ se basa en el conocimiento exhaustivo de todos los riesgos a los que se enfrenta una empresa, con el objetivo de prevenirla. David J. Pardo, socio-director de Rich & Asociados, lo describe como un escudo protector de la responsabilidad penal.
Por su parte, Antonio Quirós Garrido, economista y auditor, señala que el ‘compliance’ es un medio para atenuar o incluso evitar que la comisión de un delito o infracción repercuta en quien no es responsable.
Aplicación del ‘compliance’ en distintos sectores
El ‘compliance’ tiene un amplio campo de aplicación en Córdoba, abarcando numerosos sectores. Uno de ellos es la plataforma de contratación para la implementación de la Base Logística del Ejército de Tierra, donde el ‘compliance’ se convierte en un filtro de certificación casi indispensable para las contrataciones.
Otros sectores incluyen la construcción, la joyería, la alimentación y la hostelería. En este último sector, Ana Rosa García, socia y directiva de Promittere Gestión de Riesgos Corporativos, afirma que el ‘compliance’ debería ser obligatorio, dada la complejidad del sector, que incluye aspectos de cara al público, riesgos, procedimientos laborales y de calidad o alimentación.
El ‘compliance’ en la práctica
La implementación de un programa de ‘compliance’ en una empresa se basa en la combinación de encuestas y entrevistas exhaustivas a todos los miembros de la entidad, junto con el uso de herramientas automatizadas.
Además, se realizan todo tipo de análisis, desde cuestiones fiscales hasta el conocimiento profundo de la jerarquía y las relaciones entre todos los trabajadores. En resumen, se podría considerar como una auditoría global en materias de riesgos.
¿Y si se descubre un delito?
Uno de los temas discutidos por los expertos fue qué hacer si, al analizar una empresa, se encuentra la comisión de un delito, ya sea voluntario o involuntario. Aquí se plantea un dilema para el profesional del ‘compliance’, que debe equilibrar entre su obligación de confidencialidad, su deber de proteger la estructura empresarial y los derechos de las personas y organismos implicados.
El papel de las instituciones
Es crucial recordar que las normas de cumplimiento no sólo se aplican a las empresas, sino también a las instituciones. Además de sus ventajas, la ley establece, entre otras cosas, la necesidad de un canal de denuncias o canal ético, mediante el cual se pueden presentar denuncias anónimas por parte de clientes, proveedores, empleados o cualquier parte interesada.
Por último, los expertos abogan por una mayor definición de las competencias del órgano de cumplimiento normativo encargado de ejecutar el plan de ‘compliance’, así como por su independencia respecto a la empresa o instituciones implicadas.

