La última serie de Atresplayer, ‘Red Flags’, se estrena este domingo con un claro objetivo: mostrar la cruda realidad de la vida de los adolescentos de la generación Z. En sus primeras escenas, los protagonistas mantienen relaciones sexuales que resultan ser un fracaso. «El sexo de la serie no es un sexo placentero. Aquí ves lo que le pasa interiormente. Ni todo es bonito ni todo sale bien», explica Mar Isern, que interpreta a Érika, una de las protagonistas.
La serie sigue a cuatro jóvenes, Toni (Diego Rey), Érika (Mar Isern), Luna (Iría del Valle) y Walter (Ibrahima Kon), que se encuentran a través de las redes sociales tras una publicación viral que expone un pensamiento con una ‘red flag’ (bandera roja), un símbolo de las líneas que uno no debe cruzar ni permitir. Los personajes enfrentan una serie de situaciones difíciles que reflejan los desafíos que enfrentan muchos adolescentes en la actualidad.
En un mundo donde la hiperconectividad parece prometer más comunicación que nunca, ‘Red Flags’ desvela una realidad superficial, donde la libertad de expresión convive con las críticas y juicios constantes. «Es la realidad de las redes sociales: cancelaciones, críticas, insultos, odio», asegura Iría del Valle. A pesar de esto, las redes sociales son el ámbito donde estos cuatro amigos se encuentran y, gracias a su amistad, consiguen tomar decisiones y establecer límites que, de otro modo, no habrían podido.
La adicción al alcohol, el sexo y la pornografía son temas centrales en la serie. «El porno ha hecho muchísimo daño porque no es la realidad», indica Diego Rey. La idealización de las relaciones sexuales genera presión y expectativas irreales en los jóvenes. «La serie es una forma de intentar desmitificar todo esto que nos han enseñado y quitar un poco de presión porque muchas veces vas con unas expectativas que no se cumplen», agrega Ibrahima Kon.
Pero ante todos los desafíos que enfrentan, la amistad se convierte en el pilar de estos personajes. Comparten sus miedos y reflexiones en las redes sociales, un espacio donde encuentran apoyo y comprensión. «La amistad es el pilar que los sostiene. Lo importante es poder tener un amigo que no te juzgue, que te escuche y que no te envidie», afirman.
A pesar de estar protagonizada por jóvenes, ‘Red Flags’ está diseñada para un público más adulto. «Aquí no salen los padres. Los jóvenes están en la máxima vulnerabilidad posible. Así los padres pueden conocer a sus hijos cuando están fuera de casa y entender por qué actúan así», explican los creadores de la serie.
En resumen, ‘Red Flags’ es una serie que se propone revelar la realidad de la vida adolescente en la era de la hiperconectividad. Escenas crudas y explícitas, temas tabú y la constante presencia de las redes sociales son algunos de los ingredientes de este drama que promete no dejar indiferente a su audiencia.
