La elección de un político de AfD en Sajonia-Anhalt tensiona al límite la coalición de Merz

La elección de un integrante de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) como presidente del Parlamento regional de Sajonia-Anhalt, posible gracias al apoyo de varios diputados de la conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU), ha abierto una grave crisis en el Gobierno alemán de Friedrich Merz.

Los parlamentarios de la CDU que facilitaron el martes la designación de Tobias Rausch actuaron en contra de las directrices de su partido, que había pedido la abstención. Para los socialdemócratas, este episodio supone un posible casus belli y cuestiona el pacto de aislamiento político contra AfD sobre el que se sustenta la gran coalición.

El SPD exige explicaciones tras la ruptura del cordón sanitario

Como muestra de su malestar, el grupo parlamentario del SPD en el Bundestag organizó en la noche del martes una marcha de protesta en la Puerta de Brandeburgo. El ministro de Defensa y próximo candidato electoral de la formación, Boris Pistorius, llegó a cantar el himno nacional ante las cámaras.

La reunión de las direcciones de los dos partidos, prevista para este miércoles en Berlín y centrada ya en asuntos complejos como la reforma de las pensiones y la legislación laboral, se celebrará en un ambiente que Pistorius calificó de «inaceptable». El canciller se verá forzado a hacer concesiones que no contemplaba para preservar una coalición que las recientes elecciones regionales han situado al borde de la ruptura.

La marcha protagonizada el lunes por el grupo parlamentario socialdemócrata comenzó en el Bundestag y terminó en la Bebelplatz, escenario de la quema de libros tras la llegada al poder de los nacionalsocialistas en 1933. Varios diputados portaban ejemplares de la Ley Fundamental, la Constitución alemana, mientras Pistorius pronunciaba un discurso ante los asistentes.

«Lo que hemos experimentado hoy es una violación inédita del tabú por parte de la democracia parlamentaria, algo que no habíamos experimentado en esta forma en más de 90 años», afirmó el ministro ante la catedral de Santa Eduvigis. Pistorius denunció que los demócratas hubieran actuado como «sostén de estribos para extremistas de derechas y fascistas» y aseguró estar «enfadado y decepcionado» porque, a su juicio, no se ha aprendido de la historia. Tras ello, entonó el verso «unidad y justicia y libertad para la patria alemana».

La CDU no aclara el origen de los apoyos a Rausch

«Son votos secretos»

El dirigente de la CDU en Sajonia-Anhalt, Sven Schulze, no ha podido explicar de dónde procedieron los votos adicionales que hicieron posible la elección de Rausch. Por su parte, el jefe del grupo parlamentario conservador en el Bundestag, Thorsten Frei, se limitó a señalar que «son votos secretos y, por supuesto, todos son elegibles», aunque admitió que lo ocurrido resulta «extremadamente preocupante».

Estas explicaciones no convencen al líder del SPD y vicecanciller alemán, Lars Klingbeil. El dirigente socialdemócrata destacó que el candidato de AfD, «claramente clasificado como extremista de derechas», fue elegido con muchos más votos que los que posee su partido. Klingbeil reclamó explicaciones tanto a la CDU como a BSW, formación de izquierda radical postcomunista que también aportó apoyos a Rausch y que contempla abandonar la coalición.

El ministro regional de Interior de Turingia, el socialdemócrata Georg Maier, fue aún más contundente: «Si la CDU continúa así, contribuirá a la desintegración del Gobierno».

AfD y BSW dan por terminado el cortafuegos político

Desde las filas de AfD y BSW consideran que el cordón sanitario que sostiene al actual Ejecutivo alemán ya ha desaparecido. El secretario de AfD, Bernd Baumann, sostuvo que «el curso de Merz no continúa» y que la CDU del canciller «también ha sido enterrada de cierta manera». El jefe federal de BSW, Fabio de Masi, resumió su posición con una frase: «El cortafuegos ha fallado».

Las encuestas refuerzan esa percepción. El último sondeo de Insa, publicado esta semana, otorga a AfD un nuevo máximo nacional del 30,5% de los votos. La CDU perdería otro punto y medio porcentual y se situaría en el 17,5% si las elecciones al Bundestag se celebrasen este domingo, mientras que el SPD permanecería en el 14,5%.

Los socialdemócratas acudirán a la reunión de coalición del miércoles con la expectativa de un reajuste general del gabinete y dispuestos a ejercer una «presión extrema» sobre Merz. Pistorius ha insistido en que nadie puede recuperar la normalidad tras esta «violación del tabú», planteando a sus socios una disyuntiva entre ceder visiblemente en el rumbo de las reformas o provocar la ruptura y una nueva convocatoria electoral.