Jesús Navas coloca el techo de edad de España

Jesús Navas: De la gloria en Sudáfrica a la historia en Albania

Al mirar a los ojos de Jesús Navas, uno se encuentra con la mirada de un campeón del Mundo, de Europa y de la Liga de las Naciones. Sus ojos, mitad verdes y mitad miel, transmiten una transparencia y honestidad tan poco comunes en el mundo del fútbol. Ayer, este lateral derecho de Los Palacios se convirtió en el futbolista español de mayor edad en jugar en un gran torneo. A sus 38 años y 216 días, Navas superó la marca de Cañizares, que jugó en el Mundial de Alemania 2006 a la edad de 36 años y 248 días.

Navas, que ejerció de capitán en el partido contra Albania, es el único superviviente de la selección española que triunfó en Sudáfrica. Pocos recordarán que fue su pie derecho el que inició la jugada que culminó con el histórico gol de Iniesta. Eso sucedió hace casi catorce años. Han pasado también quince años desde que Sylvinho, actual seleccionador albano, jugara en el Manchester City, club en el que Navas militó entre 2013 y 2017.

Una noche para la historia

Navas saltó al campo de la mano de un joven aficionado de unos cinco-seis años. Ofreció la mano izquierda al niño y se santiguó con la derecha. En el túnel de vestuarios, compartió una botella de agua con Raya, realizó unos estiramientos en el cuello y se dispuso a escuchar el himno de España. Tras el sorteo de campos e intercambio de banderines, realizó su último esprint antes de jugar su partido número 52 con la camiseta de su país.

Navas tuvo un cara a cara con Bajrami, uno de los mejores jugadores albaneses, pero no consiguió superarlo en ningún momento. Ni en carrera, ni al espacio ni en el uno contra uno. A punto de cumplir los 39 años, la fiabilidad de Navas es comparable a la de los coches alemanes.

A su lado tuvo una excelente versión de Vivian, rápido y contundente en las coberturas cuando Navas abandonaba su zona para llegar a línea de fondo, una de sus especialidades. En la primera mitad tuvo tres ocasiones de gol, todas ellas con peligro. En el minuto 12, su centro fue rematado por Merino y solo una gran parada de Strakosha evitó que se convirtiera en asistencia. En el minuto 33, repitió la acción, pero un central albanés se anticipó a Joselu. En el minuto 36, puso otro balón de gol a Olmo, que no pudo concretar. A pesar de ello, no dudó en recorrer los cincuenta metros que le separaban del gol de Ferran para unirse a la celebración. Ser capitán es eso.

En la segunda mitad, Navas mantuvo su nivel a pesar de la entrada de Morata al campo. Mostró su mejor versión defensiva tras la entrada de Hoxka por Bajrami, que se marchó con una amarilla por simular una entrada del sevillano. El ’26’ albanés, fresco, no consiguió superar a Navas en ninguno de los seis uno contra uno que intentó. Navas terminó discutiendo con el árbitro, el sueco Glenn Nyberg, por un agarrón que no consideró falta, y con molestias en su pierna derecha. A pesar de ello, sus números hablan por sí solos: 33 de 38 pases (87%), cuatro balones recuperados, 10,42 kilómetros recorridos y pico de velocidad de 32.6 km/h.

En el horizonte, Navas tiene el sueño de lograr un nuevo título con España y, después, un futuro incierto. La temporada de clubes terminó con una polémica y posterior reconciliación con su Sevilla. Tras acusar públicamente al club de no ofrecerle la renovación, horas después Del Nido Jr. le propuso una renovación vitalicia que, de momento, es hasta diciembre. Después, nadie lo sabe. Puede continuar en el Sevilla o puede irse a la MLS, a una nueva franquicia en San Diego, que competirá en la liga norteamericana desde 2025.