En una mezcla de política y deporte, la federación de fútbol de Israel firmó un acuerdo con la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), organizadora de la Copa América y la Copa Libertadores. Este hecho ocurrió poco antes de los recientes ataques con drones lanzados por Irán contra Israel. La selección de fútbol de Israel aspira a competir en la Copa América, mientras que el CD Palestino chileno, un equipo profesional que representa a la comunidad palestina en el mundo, compite en la Copa Libertadores.
El fútbol, siendo un deporte que amplifica los mensajes y refleja la situación geopolítica, ha sufrido cambios debido a las tensiones recientes. Siguiendo las órdenes del Ministerio del Interior, la Asociación de Fútbol de Israel (IFA) anunció la suspensión de los partidos de fútbol base, aunque mantuvo los de la primera división y las semifinales de la copa femenina, todos ellos a puerta cerrada.
El presidente de la IFA, Shino Zoertz, quien firmó el acuerdo estratégico con la Conmebol, declaró que se tomaron estas medidas para evitar riesgos innecesarios y permitir que las fuerzas de seguridad se preparen de manera óptima. Zoertz también expresó su esperanza de que pronto se pueda volver a la actividad sin restricciones.
El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, y Zoertz, ambos consideraron este acuerdo como un momento histórico y de avance internacional para Israel. El objetivo último de Israel es competir en la 48ª edición de la Copa América, que se celebrará este verano en Estados Unidos.
Es importante destacar que Israel ha competido anteriormente en torneos de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), hasta 1974, cuando comenzó el conflicto árabe-israelí. Israel también fue sede de la Copa Asiática de 1964, la cual ganó. Esta victoria sigue siendo el primer y único gran éxito internacional de la selección absoluta de Israel.
Si logra su propósito de disputar la Copa América, Israel habría competido en torneos de cuatro confederaciones, algo que sólo Australia ha logrado hasta ahora. Sin embargo, el equipo israelí sigue buscando competir a un mayor nivel, a pesar de no haberse clasificado nunca para una Eurocopa y sólo haber alcanzado la fase final de un Mundial, en México 1970.
Por otro lado, en la Copa Libertadores compite el CD Palestino, un equipo chileno fundado en 1920 por un grupo de inmigrantes palestinos. El club ha mostrado un activo apoyo a la causa palestina durante la reciente crisis. El CD Palestino ha sido fundamental en la comunidad palestina de Chile, la más grande fuera del mundo árabe, y ha proporcionado numerosos jugadores a la selección de Palestina.
A pesar del entendimiento demostrado entre la IFA y la Conmebol, es posible que Israel se enfrente a países con los que mantiene tensas relaciones en la Copa América. Bolivia y Venezuela han roto relaciones con Israel, mientras que Chile y Colombia han llamado a consultas a sus embajadores tras los recientes ataques a Gaza.
Esta situación pone de relieve cómo el fútbol puede ser una plataforma para avanzar en las reivindicaciones políticas y sociales de diferentes naciones. En este caso, tanto Israel como Palestina ven en el fútbol una herramienta para avanzar en sus respectivas causas.

