El turismo gastronómico: una estrategia de crecimiento para Córdoba
El fenómeno del turismo gastronómico, donde la cocina de una región se convierte en el principal atractivo para los visitantes, ha cobrado relevancia en los últimos años. Benjamín Lana, director general del portal Vocento Gastronomía, destacó en su intervención en el ciclo La Mirada Económica de ABC el potencial que este tipo de turismo puede tener para la ciudad de Córdoba.
Según Lana, el turista gastronómico es aquel que, además de buscar otros atractivos culturales o de ocio, prioriza lo que va a comer en el lugar al que se desplaza. Estos turistas suelen tener un nivel adquisitivo medio-alto y alto, y aunque gastan menos que los turistas de golf, su número es significativamente mayor.
De hecho, el 67.8% de estos visitantes viajan para disfrutar de platos y productos de otras regiones, y suelen permanecer en el destino entre 3 y 5 días. Este tipo de turismo podría ser la solución al problema de la falta de pernoctaciones en Córdoba, uno de los principales problemas del sector turístico en la ciudad.
El perfil del turista gastronómico
El perfil del turista gastronómico es variado. Se sienten atraídos por las tapas, comen de menú y carta, compran productos locales y visitan bodegas y mercados tradicionales. Estos turistas están interesados en la gastronomía tradicional y aprecian la oportunidad de llevar a casa lo que han probado, siempre que sea de su agrado.
La planificación es una parte esencial del viaje para el turista gastronómico. «Se inspira, reserva, consulta y comparte opinión, porque ahora las herramientas digitales son el nuevo boca-oreja«, señaló Lana.
El director general de Vocento Gastronomía también afirmó que Córdoba tiene mucho que ofrecer en términos de turismo gastronómico. No solo cuenta con vinos singulares y una cocina de calidad, sino también con productos de primera calidad que atraen a los visitantes interesados en el proceso de elaboración.
Córdoba tiene un enorme potencial para destacar en este campo. Lana sugirió ideas como visitas a bodegas y almazaras, para que los visitantes puedan ver cómo se elaboran el vino y el aceite. Esta asociación con el enoturismo y el oleoturismo podría «socializar» los beneficios y redistribuir las rentas del turismo a una parte más amplia de la sociedad, es decir, al sector primario.
El periodista Isabel Aguilar apuntó que las industrias cárnicas de Los Pedroches también podrían incluirse en este enfoque turístico.
La fusión con la naturaleza y el paisaje, además del rico patrimonio histórico y cultural de Córdoba, añadiría más atractivo al destino. Los visitantes estarían interesados en conocer el lugar de donde proviene la comida que han disfrutado.
Sin embargo, Lana advirtió sobre la importancia de tener una buena presencia online para promocionar el destino. Según él, el 40% de los posibles visitantes consulta la web oficial del destino al que planea acudir. «A veces no son demasiado amigables y pueden ser aburridas», resumió.
El turismo gastronómico representa una gran oportunidad para Córdoba y su economía. Con una estrategia bien planificada, la ciudad podría atraer a un número creciente de visitantes interesados en su rica y variada oferta culinaria.
