Indra ha caído levemente en bolsa (-0,45%) tras conocerse el incremento de participación de Goldman Sachs, que ha alto su presencia hasta cerca del 4% del capital en el conjunto tecnológico controlado por el Gobierno español, mediante la SEPI, en un 25%. Los títulos de la compañía registraron subidas al comienzo de la sesión, más allá de que se fueron diluyendo hasta teñirse de colorado.
Indra fué novedad en los últimos tiempos gracias a la coalición del Ejecutivo socialista y el inversor Joseph Oughourlian, máximo accionista de Prisa, para hacerse con el control de la compañía y transformarla en punta de lanza del incremento de las inversiones del Gobierno en el campo de la Defensa, debido al deber con la OTAN para subir el gasto público en este campo hasta el 2% del PIB.
Además de esto, Oughourlian apuntó este lunes que «nos encontramos empujando a fin de que haya o una división de la compañía entre tecnología (Minsait) y defensa, o una venta total o fusión de la división de tecnología con otra compañía«. Sus comentarios pusieron en el candelero a Indra, puesto que se abre la puerta a una operación corporativa de enorme calado.
Las expresiones de este inversor importan por el hecho de que controla mucho más del 5% del capital y tiene autorización del Gobierno para lograr cerca del 10% de la compañía.
Según sus cálculos, el negocio tecnológico puede servir entre 1.500 y 2.000 millones; y la división de defensa, unos 1.500 millones.
