Guillermo Luna y Ruiz de Velasco triunfan en la segunda novillada nocturna de la Real Maestranza de Sevilla
El pasado 11 de julio, la noche se llenó de emoción y arte taurino con la celebración de la segunda novillada nocturna de promoción de la Real Maestranza de Sevilla. Los verdaderos protagonistas de la noche fueron Guillermo Luna y Ruiz de Velasco, quienes, tras intensas lidias, lograron cortar una oreja cada uno, destacándose ante un público entusiasmado.
La noche comenzó con la gran actuación de Julio Romero, quien demostró soltura y habilidad al lidiar con un novillo de Dolores Rufino, destacando con un buen recibo a la verónica. Aunque el novillo demostró tener casta, Romero tuvo dificultades con la espada, lo que finalmente le privó del triunfo.
Ortiz Montes, por su parte, se enfrentó al segundo novillo con una decisión que resultó en un lance difícil, pero que logró superar con habilidad. Al no ser un novillo fácil, Ortiz Montes tuvo que demostrar sus ganas y su buen concepto del toreo, logrando dejar algún muletazo suelto de gran mérito.
Guillermo Luna y Ruiz de Velasco brillan en la noche
Guillermo Luna maravilló al público con su gran gusto y temple al torear al tercero, un novillo encastado y con clase. Luna demostró una gran variedad en los remates y mantuvo la intensidad durante toda la faena. Fue la última tanda en redondo donde el público se entregó de lleno, culminando su actuación con una estocada casi entera y cortando una oreja, consolidándose como uno de los triunfadores de la noche.
Ruiz de Velasco, por su parte, se enfrentó a un novillo que no se dejó con el capote, pero que mostró nobleza y clase durante la lidia. Destacó por su gran mano izquierda y sus naturales en los que parecía parar el tiempo. Todo lo que hizo fue con mucho sentido y pasión, logrando al final una gran estocada y cortando una oreja, lo que le valió la petición de la segunda.
Sergio Rollón tuvo una actuación destacada ante un novillo que presentó más movilidad y transmisión que clase. Rollón demostró un toreo poderoso y de trazo largo, destacando principalmente en redondo y cerrando su faena con unas ceñidas bernardinas.
Finalmente, Julio Norte se enfrentó al último novillo con una vibrante receta de lances a la verónica, chicuelinas y una revolera vistosa. A pesar de ser volteado en dos ocasiones durante su intento de matar al novillo, Norte demostró su valor y su concepto de trazo largo, logrando dar la vuelta al ruedo.
En resumen, la segunda novillada nocturna de promoción de la Real Maestranza de Sevilla fue una noche llena de emociones y arte taurino, con destacadas actuaciones de todos los toreros, pero especialmente de Guillermo Luna y Ruiz de Velasco, quienes se llevaron el mayor reconocimiento de la noche.
