El primer trimestre del año en curso ha sido de significativa mejora para la empresa Grifols, que ha logrado revertir pérdidas del año anterior y obtener un beneficio neto de 21 millones de euros. Esta ganancia contrasta con las pérdidas de 108 millones de euros registradas en el mismo periodo del año anterior, que fueron ocasionadas por costes asociados a la reestructuración de la compañía.
Este cambio de rumbo financiero se produce bajo la nueva dirección del consejero delegado Nacho Abia, quien asumió el cargo el 1 de abril en medio de cambios en la gobernanza de la empresa. Estos cambios han incluido la decisión de apartar a los miembros de la familia propietaria de la gestión de la compañía.
En términos de ingresos, Grifols ha registrado un incremento del 5,5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, con una cifra total de 1.626 millones de euros en el primer trimestre. El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado, por su parte, ascendió a 350 millones de euros, equivalente a un margen del 21,6% y un incremento de 230 puntos básicos.
Thomas Glanzmann, presidente ejecutivo de Grifols, destacó que, a pesar de un primer trimestre difícil, la firma ha continuado avanzando para cumplir con sus compromisos y objetivos establecidos para 2024. Los aspectos que han caracterizado este primer trimestre incluyen el crecimiento en los ingresos, el aumento de la rentabilidad, así como las mejoras en la gobernanza corporativa y los avances en innovación.
En medio de estas mejoras, Grifols también ha enfrentado un nuevo ataque de Gotham City sobre sus cuentas. Sin embargo, la sesión cerró con un avance de 0,49%, hasta los 9,848 euros. La compañía ha destacado que mantiene la estrategia de reforzar la posición financiera de la empresa, con medidas como la colocación de 1.000 millones de euros en bonos garantizados al 7,5% con vencimiento en abril de 2030, destinados a amortizar bonos garantizados con vencimiento el próximo año.
Además de la reestructuración de la deuda, que alcanza los 10.948 millones de euros, el grupo tiene previsto cerrar la venta del 20% de su negocio chino Shanghai RAAS a Haier por unos 1.800 millones de dólares el próximo mes. A pesar de esta venta, Grifols mantendrá una participación del 6,58%.
El objetivo de Nacho Abia, el nuevo consejero delegado, es aumentar el flujo de caja libre, reducir la deuda, acelerar el crecimiento, potenciar la innovación y mejorar la eficiencia operativa para aportar valor a los accionistas. La multinacional catalana de hemoderivados mantiene su objetivo de llegar a unos ingresos superiores a 7.000 millones de euros este año y un Ebitda ajustado por encima de 1.800 millones de euros.
