El panorama actual de la industria sanitaria en España se enfrenta a un desafío significativo: en un 82 por ciento de los casos, no encuentra los perfiles necesarios para satisfacer sus necesidades. Esta problemática se debe al crecimiento sostenido de la industria y a la constante evolución de las competencias necesarias para desempeñar las tareas actuales en el sector de la salud. Estas observaciones se discutieron durante el panel de expertos ‘Capacidades y talento para una industria sanitaria sólida y resiliente en España y Europa‘, un evento organizado por EIT Health Spain en el marco de Transfiere 2024.
El Head of Entrepreneurship and Venture Builder en EIT Health, Montse Delgado, señaló que nos enfrentamos a un crecimiento del paciente crónico de un 67 por ciento para el 2050. Además, el envejecimiento poblacional incrementará la demanda de productos y servicios de salud. Según Delgado, el sector requiere escalar el talento para enfrentar estos desafíos, y el ecosistema de EIT Health se posiciona de manera estratégica para ser parte de esa respuesta y aportar talento.
El encuentro de expertos destacó tres desafíos principales que tendrán un impacto decisivo en la futura competitividad de la industria sanitaria: el desarrollo tecnológico imparable, la transición digital y la transición verde. Para enfrentar estos retos, el sector necesita profesionales capacitados que puedan comprender y aprovechar tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial (IA), el big data y la robótica de manera efectiva.
Además, se enfatizó la necesidad de mejorar las habilidades de los empleados actuales y de apoyar la capacitación de nuevos profesionales que comprendan aspectos cruciales como la gobernanza de datos, la integración de sistemas, la seguridad cibernética y las regulaciones de privacidad.
En cuanto a la transición verde, se requiere la adopción de prácticas sostenibles en la fabricación, el diseño y las cadenas de suministro. Dicha adopción exige experiencia en múltiples áreas, incluyendo la química verde, la ingeniería sostenible, la evaluación del ciclo de vida, el abastecimiento sostenible, la compra ética, la gestión de la energía, los asuntos regulatorios y la gestión de la I+D para impulsar la innovación y el despliegue de tecnologías verdes.
En palabras de Enrique J. Gómez, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid, la ingeniería biomédica está dedicada a buscar nuevas soluciones tecnológicas para métodos de diagnóstico, terapia, planificación quirúrgica y prevención de enfermedades. Los grandes retos de la innovación sanitaria pasan por optimizar el tiempo que los profesionales sanitarios emplean en el uso de la tecnología, cambiar la relación paciente-profesional sanitario y mejorar la experiencia con el sistema sanitario, entre otros.
Para Jordi Velasco, los principales retos de competencias del sector tecnológico en la industria de la salud son el conocimiento y la formación técnica especializada, la colaboración institucional interdisciplinar, la transferencia tecnológica y un claro enfoque a la internacionalización.
Un desafío adicional es hacer que la industria sanitaria sea atractiva para los jóvenes talentos. Según las encuestas realizadas a graduados de escuelas de ingeniería e informática, ninguna empresa del sector sanitario es mencionada como posible empleador.
Este déficit de talento y competencias es especialmente preocupante, dado que este sector juega un papel crucial en la vida de 450 millones de ciudadanos de la Unión Europea y esta situación podría comprometer la prestación de servicios sanitarios, equipos médicos y medicamentos.
Ante estos desafíos, Montse Delgado propone desarrollar e implementar una hoja de ruta para España en el marco de la UE para abordar las necesidades de competencias actuales y futuras en la industria de la salud. A través de acciones conjuntas y sinergias entre varios niveles territoriales (local, regional, nacional y europeo), se pueden abordar eficazmente los desafíos y aprovechar las oportunidades en este sector.
Ángeles Barrios, directora de Asuntos Públicos y Relaciones con Stakeholders de EIT Health Spain, añade que se necesita un enfoque colectivo y multidimensional, que incluya inversiones en programas de capacitación y mejora de habilidades, colaboraciones con otros socios fuera de la industria y el fomento de una cultura de sostenibilidad e innovación en todo el ecosistema de la industria de la salud.
