El líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lanzado críticas en la dirección del Partido Popular, en respuesta a las declaraciones del candidato de EH Bildu, Pello Otxandiano, en las elecciones vascas. Sánchez acusó a Otxandiano de evitar calificar a la ETA como una banda terrorista, un hecho que ha causado cierta controversia en el panorama político español.
En un intento por poner a la ETA en su lugar, Sánchez, desde Bruselas, donde asistió a una cumbre de primeros ministros para discutir la situación en Oriente Próximo, refutó la caracterización de la organización como una banda armada o un movimiento de liberación nacional. En una referencia a las palabras del ex presidente del Partido Popular, José María Aznar, en 1998, Sánchez declaró: «No fue una banda armada, ni un movimiento de liberación nacional, como decía Aznar». Continuó diciendo que la ETA fue «una banda terrorista derrotada por la democracia española gracias a la unidad de todas las fuerzas políticas».
Las declaraciones de Sánchez llegan en un momento en que la extinta organización terrorista ETA ha vuelto a ser objeto de discusión en la recta final de la campaña vasca. Esto se debe a las declaraciones de Otxandiano el lunes pasado, en las que calificó a la banda como un «grupo armado». Esto atrajo críticas de la mayoría de los partidos políticos y de las asociaciones de víctimas de la ETA. Sin embargo, en lugar de rectificar sus palabras, en una nueva entrevista el jueves en Radio Euskadi, Otxandiano volvió a perder la oportunidad de aclarar la polémica.
A pesar de pedir «perdón» si sus palabras pudieron «herir la sensibilidad de las víctimas», Otxandiano llegó incluso a comparar a la banda terrorista con la Guardia Civil. «No se trata de condenar, se trata de asumir las responsabilidades que hubiera», dijo Otxandiano. Entre esas responsabilidades, añadió, estaría la de «reconocer a todas las víctimas», incluyendo las «torturas» perpetradas por miembros del Instituto Armado, en referencia a los GAL.
Otxandiano intentó justificar sus palabras y afirmó que una de las tradiciones políticas que ahora pertenece a EH Bildu «fue agente del dolor en el pasado», pero que luego se convirtió en «parte de la solución». Sin embargo, estas palabras no parecen haber hecho mella en la controversia que rodea a sus comentarios.
Otxandiano también defendió a su partido, que incluyó en sus listas para las últimas elecciones municipales a miembros de la ETA condenados por delitos de sangre, describiéndolo como un «agente de reconciliación». Se comprometió a llevar el proceso de reconciliación «hasta el final» si es nombrado lendakari. También pidió que todo lo relacionado con la ETA se mantuviera fuera del foco mediático.
Sin embargo, este deseo parece difícil de cumplir a pocos días de las elecciones. Tras las declaraciones de Otxandiano, Sánchez criticó al Partido Popular el jueves por la tarde. El propio Alberto Núñez Feijóo, en una gira por el País Vasco junto al candidato popular Javier de Andrés, desconfió del perdón de Otxandiano. «Bildu todavía no está al lado de las víctimas», afirmó durante el penúltimo día de campaña en Guipúzcoa.
El PNV, que según las encuestas está empatado con Bildu a la cabeza, también criticó las declaraciones de Otxandiano. Su nuevo candidato, Imanol Pradales, afirmó que el País Vasco se merece un lendakari «que condene todo tipo de violencia», incluyendo la de la ETA.
