En 2022, poco después del inicio de la invasión militar de Rusia sobre Ucrania, el gobierno español aprobó una Ley de Ciberseguridad del 5G, la nueva generación de comunicaciones móviles. Esta legislación permitía al Ejecutivo crear un listado de proveedores de alto riesgo que serían excluidos de la participación en el núcleo, o core, de las nuevas redes. El sector de las telecomunicaciones asumió que esta medida se utilizaría para excluir a empresas tecnológicas chinas, en particular Huawei y ZTE, por razones de seguridad.

La anticipación de dicho listado de proveedores de alto riesgo fue notable, sin embargo, casi dos años después, el listado no ha sido aprobado y el Gobierno ha descartado la posibilidad de hacerlo. El ministro para la Transformación Digital, José Luis Escrivá, afirmó en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum que «España no tiene ninguna intención de hacer un listado de proveedores de alto riesgo y no hay ningún marco europeo que lo exija».

Esta decisión se diferencia de la postura adoptada por algunos países europeos y Estados Unidos, que han optado por identificar proveedores específicos de riesgo y aplicar un veto general para evitar que las empresas chinas participen en las nuevas infraestructuras de 5G. Aunque la Unión Europea no ha aprobado ninguna normativa específica en este sentido, sí ha recomendado a los estados miembros adoptar medidas para restringir o excluir a Huawei y ZTE, por representar «un riesgo sustancialmente mayor» que otros proveedores.

El Ministerio para la Transformación Digital ha indicado que su enfoque se basa en estudiar y decidir «caso por caso» la oportunidad de establecer medidas, como en los programas de ayudas públicas para impulsar el despliegue de nuevas redes.

Este enfoque de «caso por caso» se evidencia en el programa de ayudas con fondos públicos para desplegar 5G en zonas rurales (UNICO 5G Redes Activas), cuya adjudicación de 544 millones es inminente. No se establece ningún veto a priori a ningún proveedor, pero se advierte a las empresas de telecomunicaciones que tendrán que asumir el costo de reemplazar los equipos de empresas que en el futuro puedan ser consideradas compañías de riesgo. Esta posición podría interpretarse indirectamente como un bloqueo a la participación de Huawei o ZTE. Tanto Huawei como Vodafone han recurrido ante la Audiencia Nacional las bases del concurso por este motivo.

El sector de telecomunicaciones español asume que el Gobierno ha evitado aprobar la lista negra de proveedores de alto riesgo para evitar un enfrentamiento directo con China. Sin embargo, el objetivo final de la medida, que era excluir a las empresas tecnológicas chinas de las partes más sensibles de las nuevas infraestructuras, ya se está logrando de facto. Las compañías Telefónica, Orange y Vodafone están, en la práctica, excluyendo a Huawei del núcleo de sus redes de 5G, a pesar de haber contado con esta empresa para desplegar la generación anterior de comunicaciones 4G.