Cuando en 1982 se produjo el fallecimiento del máximo responsable de Astilleros Armón, Francisco Díaz Madarro, tomó el timón del astillero su director financiero, un joven langreano de 24 años llamado Laudelino Alperi Baragaño. Desde entonces, Alperi dirige el grupo como consejero delegado junto a su mano derecha, José Ramón Fernández, quien ejerce de presidente. En los difíciles años 80, Alperi oyó decir en una de las muchas reuniones que hubo entonces entre empresas del sector naval y responsables del Ministerio de Industria que a Armón le quedaban seis meses de existencia. Pero nada más lejos de la realidad.
La Resiliencia y Expansión de Astilleros Armón
Aunque la lucha por mantener a flote fue dura, la empresa naviega no sólo mantuvo su actividad en Asturias, sino que en los años 90 se expandió a la vecina Galicia, primero en Burela (1992) y luego en Vigo (1999). Esta expansión fue un reflejo de la estrategia de crecimiento que Alperi implementó para asegurar la sostenibilidad a largo plazo de la compañía. Su último hito gallego tuvo lugar en 2022 cuando, tras una intensa pugna con Gondán, se hizo con el astillero vigués Hijos de J. Barreras, el mayor dique privado de España, por casi 15 millones de euros.
El crecimiento de Astilleros Armón no solo se ha limitado a la expansión territorial, sino que también ha involucrado una diversificación en los tipos de embarcaciones construidas. La empresa ha sabido adaptarse a las demandas del mercado, construyendo desde pequeñas embarcaciones hasta grandes buques especializados. Esta capacidad de adaptación ha sido clave para su supervivencia en un sector altamente competitivo y fluctuante.
Además, el liderazgo de Alperi ha sido fundamental para establecer relaciones sólidas con clientes internacionales, permitiendo que Astilleros Armón se posicione como un referente en la construcción naval. La innovación tecnológica y la inversión en investigación y desarrollo han sido pilares en la estrategia de la empresa, asegurando que los astilleros se mantengan a la vanguardia de las últimas tendencias y tecnologías del sector.
La historia de Astilleros Armón es un claro ejemplo de cómo una empresa puede resurgir y prosperar a pesar de las adversidades, gracias al liderazgo efectivo y a una visión estratégica clara. Para más información sobre el sector naval y sus desafíos, puedes visitar el sitio de NauticExpo.
Fuente de la información: ElPeriódico
