En medio de la creciente conversación sobre la reducción de la semana laboral de 40 a 38.5 horas, hay quienes argumentan que tal cambio es imposible o enormemente complejo de implementar. El conseller de Empleo, Alejandro Sáenz de San Pedro, es uno de estos críticos. Sin embargo, una empresa hotelera balear, MarSenses, ha decidido voluntariamente implementar esta medida para sus más de 400 trabajadores a partir del 1 de junio. Lorena Coelho, responsable de Comunicación y Sostenibilidad Social de MarSenses, declaró: «si nosotros podemos hacerlo, todos pueden«.
Sáenz de San Pedro sostiene que la reducción de la jornada laboral en Baleares es extremadamente difícil, dada la situación actual del empleo y la evolución de la economía de la región. Él hace referencia directa a las dificultades que enfrentan las empresas para encontrar mano de obra cualificada debido a los problemas de acceso a la vivienda y al elevado coste de vida. Por otro lado, Coelho argumenta que la mejor manera de retener a los trabajadores, e incluso atraer nuevos, es proporcionarles buenas condiciones laborales.
Coelho destaca que la reducción de la jornada semanal no supone el menor recorte en las retribuciones. La presidenta de MarSenses, Francisca B. Vidal, es la principal impulsora de esta iniciativa. Según Coelho, una plantilla satisfecha presta un mejor servicio a los clientes.
El sistema de reducción de la jornada laboral de MarSenses, que opera establecimientos en Cala d’Or, Port de Pollença, Palmanova, Santa Maria del Camí y Menorca, se basa en la flexibilidad. Han diseñado diferentes fórmulas en la rebaja de la jornada dependiendo de las necesidades de cada hotel y cada equipo. La iniciativa ha sido recibida con aplausos por los representantes de UGT y CCOO en las islas.
Por otro lado, los secretarios generales de las federaciones de Servicios de UGT y de CCOO en las islas, José García Relucio y Silvia Montejano respectivamente, han alabado a MarSenses por asumir un papel pionero en la implementación de una medida que está actualmente en negociación entre el ministerio de Trabajo, las patronales CEOE y Cepyme, y las organizaciones sindicales.
Sin embargo, la iniciativa de MarSenses ha sido recibida con escepticismo por las patronales de Baleares. La presidenta de la federación hotelera de Mallorca, María Frontera, y su homólogo en la asociación Restauración-CAEB, Alfonso Robledo, creen que la implementación de esta medida sería extremadamente complicada, especialmente para las pequeñas y microempresas. Frontera y Robledo argumentan que los trabajadores del sector turístico prefieren trabajar más durante los meses de actividad.
La iniciativa de reducción de la jornada laboral también ha sido calificada de «inviable» por PIMEM, especialmente para las empresas de menor tamaño, debido a la escasez de mano de obra cualificada y la demanda que se produce durante la temporada alta.
