Depresión perinatal y su asociación con el riesgo de enfermedad cardiovascular: un estudio revelador
Un estudio reciente, publicado en el ‘European Heart Journal’, ha descubierto una alarmante asociación entre la depresión perinatal y el aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular. Este análisis sugiere un mayor riesgo para las mujeres que han experimentado depresión durante o después del embarazo, en comparación con aquellas que no han sufrido este trastorno.
Es la primera investigación de su tipo que se centra en la salud cardiovascular después de la depresión perinatal. El estudio incluyó datos de alrededor de 600.000 mujeres, proporcionando una muestra considerable para obtener resultados confiables. En particular, se encontraron fuertes vínculos con los riesgos de hipertensión, enfermedad cardíaca isquémica e insuficiencia cardíaca.
El estudio fue realizado por el equipo de Emma Bran y Dong a Lu, del prestigioso Instituto Karolinska de Estocolmo, en Suecia. Este equipo había detectado previamente que la depresión perinatal conlleva un mayor riesgo de varios otros problemas de salud, como trastornos premenstruales, enfermedades autoinmunes, conductas suicidas y muerte prematura.
Depresión perinatal: un problema global
La depresión perinatal, que se presenta durante el embarazo o después del parto, afecta a una de cada cinco mujeres que dan a luz en todo el mundo. Es un problema de salud mundial que está recibiendo creciente atención de la comunidad médica y científica.
El estudio se basó en el Registro Médico de Nacimientos de Suecia, que recoge todos los nacimientos en el país. Los investigadores compararon a 55.539 mujeres suecas a las que se les diagnosticó depresión perinatal entre 2001 y 2014 con otro grupo de 545.567 mujeres que también habían dado a luz durante ese tiempo pero no fueron diagnosticadas con depresión perinatal. Todas las mujeres fueron seguidas hasta 2020 para evaluar si desarrollaron alguna enfermedad cardiovascular.
Según los hallazgos del estudio, entre las mujeres con depresión perinatal, el 6,4% desarrolló enfermedad cardiovascular, en comparación con el 3,7% de las mujeres que no habían sufrido depresión perinatal. Esto se traduce en un 36% más de riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
El papel de la prevención y el tratamiento
La coautora del estudio, Emma Bran, sugiere que estos resultados pueden ayudar a identificar a las personas que tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular para tomar medidas preventivas y reducir este riesgo. «Sabemos que la depresión perinatal se puede prevenir y tratar, y para muchas personas es el primer episodio de depresión que experimentan», afirma Bran.
Sin embargo, los expertos aún están tratando de entender cómo y a través de qué vías la depresión perinatal conduce a la enfermedad cardiovascular. Este estudio también reveló que las mujeres que sufrían depresión perinatal tenían un 20% más de riesgo de enfermedad cardiovascular en comparación con sus hermanas.
No fue hasta el año pasado, en 2023, cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA en inglés) aprobó el primer tratamiento oral para la depresión posparto. Este hito ha hecho que el tratamiento sea mucho más accesible para los millones de mujeres que padecen esta afección. El tiempo dirá si la terapia adecuada para la depresión perinatal puede reducir el mayor riesgo observado de enfermedad cardiovascular.
