El Grupo Popular en las Cortes de Castilla y León ha aprobado una proposición no de ley (PNL) presentada por el Grupo Socialista. La proposición condena el golpe de estado de 1936 y la posterior dictadura franquista, y rechaza cualquier intento de revisión histórica que pueda justificar o intentar rehabilitar regímenes antidemocráticos.
Esta iniciativa ha sido respaldada por todos los grupos parlamentarios, con la única excepción de Vox. La aprobación de la PNL surge en respuesta a la proposición de ley de Concordia presentada por el PP y Vox en el Parlamento autonómico. Esta última ha recibido fuertes críticas de toda la oposición, ya que incluye el periodo de la II República, pero no utiliza la palabra «dictadura» en su articulado.
La PNL aprobada por las Cortes de Castilla y León insta a la Junta a mostrar su solidaridad y reconocimiento a las víctimas de la Guerra Civil y a aquellos que sufrieron persecución, violencia o muerte durante la dictadura franquista. Además, pide el reconocimiento de la dignidad de las víctimas del franquismo y la colaboración con sus familias para asegurar que sus restos sean tratados con el respeto que merecen.
La iniciativa socialista también propone la celebración de un acto institucional cada 31 de octubre en recuerdo y homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la guerra civil y la dictadura, tal como se establece en la Ley de Memoria Democrática.
Además, la PNL insta al Gobierno autonómico a colaborar con las asociaciones de recuperación de la memoria histórica para facilitar los procesos de exhumación. También se propone potenciar la investigación histórica de los hechos ocurridos durante la Guerra Civil, la dictadura franquista y la transición en Castilla y León, fomentando convenios con las universidades y con el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca.
En su justificación, la PNL critica al actual Gobierno de Castilla y León, liderado por Mañueco, acusándolo de mostrar su cara más ultraderechista y de despreciar la democracia, la Constitución española y las víctimas del golpe de estado de 1936.
Durante el debate de la iniciativa, el portavoz del Grupo Socialista, Luis Tudanca, expresó su sorpresa por el anuncio del PP de su voto a favor. Tudanca instó al PP a retirar la Proposición de Ley de Concordia y expresó su esperanza de que «al PP le dure más la convicción democrática que la votación de hoy».
El debate de la PNL estuvo marcado por la tensión. En un momento dado, el procurador de Unidas Podemos, Pablo Fernández, abandonó la tribuna de oradores al grito de «fascistas», acusando a la bancada del PP. El presidente de las Cortes, Carlos Pollán (Vox), le llamó al orden en dos ocasiones y amenazó con expulsarlo si no cesaba en su actitud.
El portavoz del Grupo Popular, Ramiro Ruiz Medrano, intentó calmar la situación, asegurando que «por supuesto que el PP condena el golpe de estado y la dictadura». Medrano criticó el intento de «buscar el ruido, el enfrentamiento y la utilización política» de la memoria histórica, concluyendo que «para dividir y confrontar no nos van a encontrar».
Por su parte, el procurador de Vox, David Hierro, acusó al PSOE de «querer olvidar una parte de la historia en la que fueron protagonistas», refiriéndose a la actuación de socialistas como Francisco Largo Caballero durante la Segunda República.
El portavoz de Soria ¡Ya!, Ángel Ceña, se quejó de que se estuviera debatiendo sobre este tema cuando hay otros asuntos pendientes, como la despoblación, la sanidad o la ordenación territorial.
Por último, el parlamentario del Grupo Mixto, Francisco Igea, hizo una emotiva intervención recordando a las familias que siguen buscando a las víctimas de la Guerra Civil y criticó la proposición de ley de Concordia, diciendo: «Tantos años de dolor para que ustedes (por PP y Vox) utilicen esta mierda que han traído aquí para volver a reabrir heridas».
