El Museo de Bellas Artes de Bilbao revisa la figura de Ramón de la Sota como coleccionista y mecenas

El prestigioso museo de Bellas Artes de Bilbao ha abierto sus puertas al emblemático ‘Vuelo de brujas’ de Francisco de Goya. Este trabajo maestro se ha unido a una exposición de más de sesenta obras que se exhibirán hasta el 13 de octubre. La exposición se centra en el legado del empresario Ramón de la Sota y Llano (1857-1936), un aclamado coleccionista privado de arte y mecenas.

Según el museo, Sota fue la fuente de uno de los episodios más destacados de coleccionismo privado y mecenazgo en Bilbao durante las primeras décadas del siglo XX. En una época de gran prosperidad económica y comercial en la ciudad, Sota respaldó una vibrante escena artística.

La exposición, titulada ‘Familia Sota. Arte y mecenazgo‘, presenta una variedad de pinturas, obras sobre papel, esculturas, carteles y planos arquitectónicos. Esta amplia gama de arte ofrece una visión sólida de la impresionante colección que Sota logró acumular. Además, refleja su notable labor de mecenazgo, una tradición que fue continuada por sus hijos – Alejandro, Ramón, Begoña y Manuel de la Sota Aburto – y otros miembros de la familia.

La exposición fue inaugurada este viernes con la presencia de Miguel Zugaza, el portavoz de la familia Sota, Ramón de la Sota Chalbaud; el director general de la Fundación Bancaria BBK, Gorka Martínez; el coordinador de Conservación e Investigación y comisario de la muestra, Javier Novo; y el alcalde de Bilbao y presidente del Patronato de la Fundación Museo de Bellas Artes de Bilbao, Juan Mari Aburto.

La influencia de la Familia Sota

La familia Sota jugó un papel crucial en este contexto económico, con un sólido conglomerado empresarial basado en compañías mineras, la naviera Sota y Aznar, Astilleros Euskalduna y otras importantes sociedades bancarias y aseguradoras. Su pasión por el arte se refleja en la colección artística que reunieron, que incluye la pintura de Goya, prestada por el Museo del Prado, y actúa como «un eje cronológico» entre las obras de arte antiguo de Luis de Morales «el Divino», el Greco, Cornelis van der Voort or Juan Carreño de Miranda, y la modernidad ejemplificada en obras de Darío de Regoyos, Adolfo Guiard, Ramón Casas, Ignacio Zuloaga, Aurelio Arteta o Antonio de Guezala, entre otros.

Sota no sólo fue un apasionado coleccionista de arte, sino que también estableció fuertes lazos de amistad y patronazgo con artistas activos. La exposición destaca especialmente el vínculo que Sota estableció con los pintores Adolfo Guiard e Ignacio Zuloaga.

Además de su legado artístico, Sota también dejó una huella en el patrimonio arquitectónico de la capital vizcaína y sus alrededores como promotor inmobiliario, añadiendo un toque de cosmopolitismo a la región.

Para la ocasión, el museo de Bellas Artes de Bilbao ha editado un catálogo que analiza todas estas cuestiones y hitos en la trayectoria del naviero a través de ensayos de Javier Novo; la conservadora de Arte Moderno y Contemporáneo del museo, Miriam Alzuri; la escritora e investigadora, Patricia Fernández, y la catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Salamanca especializada en Arquitectura de los siglos XIX y XX, Maite Paliza.

Ramón de la Sota y Llano reunió una extraordinaria colección de arte que repartió cronológicamente entre sus dos residencias: la de arte antiguo en el Palacio de Ibaigane en Bilbao, sede del Athletic Club desde 1988, y el arte moderno en su residencia de Lertegi, en el municipio de Getxo.

Infortunadamente, la Guerra Civil española interrumpió trágicamente la ya prestigiosa colección de arte antiguo en 1937. A pesar de la muerte de Ramón de la Sota, la colección fue incautada por el régimen franquista y trasladada a Burgos y Madrid.