«La polarización es un modelo de negocio»

En la comodidad de su apartamento neoyorquino, Martin Baron, exdirector del The Washington Post, se sienta frente a un cuadro del pintor español Juan Genovés. La pintura retrata a un grupo de migrantes intentando superar los muros que los rodean, una metáfora visual que Baron aprecia enormemente. Con un español notablemente mejorado, gracias a un profesor asturiano y su propia determinación, Baron nos habla sobre su libro ‘Frente al poder’ (Esfera de los Libros), que estará disponible en todas las librerías a partir de mayo.

En sus 552 páginas, Baron habla con generosidad sobre sus ocho años al frente de uno de los periódicos más prestigiosos de Estados Unidos. A través de su narrativa, Baron nos transporta a una etapa crucial en la que Donald Trump entró y salió de la Casa Blanca, desafiando la estabilidad de una sociedad, su sistema político y la confianza en sus medios de comunicación.

Baron no cree que la victoria de Trump supusiera una derrota para el periodismo, ya que no se le puede culpar a la prensa de las ideas de los votantes. La decisión sobre quién debería ser el presidente recae en los votantes, quienes a menudo están mal informados o incluso desinformados.

Hoy en día, vivimos en una era completamente distinta a la de hace 20 años. Internet ha permitido la creación de muchos medios de comunicación, y Baron señala que la polarización se ha convertido en un modelo de negocio. Algunos medios de comunicación difunden información falsa para provocar furia, ira y tensiones entre su audiencia.

Donald Trump ha jugado un papel importante en este fenómeno, al declarar que la prensa es el enemigo del pueblo. Baron argumenta que, aunque la confianza en la prensa ya había disminuido antes de la llegada de Trump, este último ha empeorado la situación. Con aliados en los medios como Fox News, que constantemente emiten falsedades, Trump ha contribuido a socavar la credibilidad de los medios de comunicación tradicionales.

A pesar de todo, Baron recuerda que durante la campaña presidencial y el mandato de Trump, las suscripciones al ‘The Washington Post’ aumentaron significativamente. Sin embargo, tras su derrota electoral, el interés en la política disminuyó. Muchos lectores, dice Baron, están hartos de leer noticias sobre Trump y les genera ansiedad.

Durante su gestión como director, Baron tomó decisiones que marcaron un antes y un después en la historia del periodismo, como la publicación de la información secreta relacionada con el terrorismo que filtró Edward Snowden. A pesar de la naturaleza clasificada de los documentos, Baron y su equipo creyeron que era de interés público. La revelación de estos documentos modificó el sistema de vigilancia gubernamental y supuso una gran sorpresa para las empresas tecnológicas, el público y muchos políticos.

La llegada de Jeff Bezos, dueño del periódico, resultó clave para que el ‘Post’ pasara de ser una marca local a una global. Bezos vio varias ventajas en el periódico, incluyendo su nombre y su sede en la capital de Estados Unidos. Gracias a Internet, pudieron difundir su periodismo por medios digitales sin la obligación de entregar un periódico impreso.

Baron reflexiona sobre los desafíos que enfrentan las empresas periodísticas en la actualidad, incluyendo la resistencia al cambio, la nostalgia y el derrotismo sobre su futuro. Asegura que es importante adaptarse y cambiar las estrategias para sobrevivir en un mundo digital en constante evolución.

Finalmente, Baron propone que se deben establecer nuevas reglas para las plataformas tecnológicas como Google o Facebook, que han ganado dinero con contenidos sin tener ninguna responsabilidad sobre ellos. También insta a las organizaciones de medios a establecer directrices sobre el comportamiento de su personal en las redes sociales.

En resumen, el libro de Baron es una mirada profunda y reflexiva sobre el periodismo, sus desafíos actuales y su futuro. A pesar de que ya no es director del ‘The Washington Post’, su amor por el periodismo sigue vivo a través de su escritura.