Trabajo capitaneará la negociación para la reducción de jornada tras fracasar el diálogo entre patronal y sindicatos

El Ministerio de Trabajo retoma la batuta en las negociaciones sobre la reducción de la jornada laboral

Después de meses de intensas conversaciones entre los sindicatos y la patronal, la negociación para la reducción de la jornada laboral vuelve a las manos del Ministerio de Trabajo. Las reuniones bipartitas no han logrado llegar a un acuerdo sobre la cuestión, lo cual ha provocado que el balón vuelva al campo gubernamental.

El proceso de negociación inició en enero de este año, después de que los agentes sociales decidieran no continuar con las conversaciones para reformar el subsidio por desempleo que Europa exigía. En cambio, decidieron comenzar las conversaciones para la reducción de la jornada laboral de forma bilateral, dejando al margen al gabinete de la Vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz.

Seis meses después, la falta de avances ha devuelto la negociación al seno tripartito del Ministerio de Trabajo. La presión del calendario es palpable, pues para este año se espera una reducción de 40 a 38,5 horas semanales, y a 37,5 horas para el próximo ejercicio.

Los obstáculos en la mesa de negociación

No obstante, los desafíos que han impedido un acuerdo bipartito persisten en la mesa de negociación que se reanuda hoy con encuentros semanales. Para la patronal, es crucial la articulación de la medida a través de los convenios colectivos una vez esté aprobada. También demandan un periodo transitorio que evite un aumento abrupto de revisiones y posible conflictividad.

Las organizaciones CEOE y Cepyme han advertido sobre la imposibilidad de una reducción uniforme de la jornada laboral en todos los sectores e igualmente en todos los centros de trabajo y actividades.

Por su parte, los sindicatos han establecido su línea roja en el control horario como base para el acuerdo de reducción de jornada. UGT y CC.OO. critican la propuesta de reducción de jornada sin conocer realmente el tiempo efectivo de trabajo. Denuncian la existencia de un pozo de horas de trabajo extraordinarias no reconocidas.

Tras la reunión mantenida este lunes, el Secretario de Estado del ramo, Joaquín Pérez Rey, ha acentuado la necesidad de ese control de las horas extraordinarias. «Queremos que se controle el tiempo de trabajo y que se controle adecuadamente», ha declarado Pérez Rey. Asegura que el Gobierno hará «todo lo posible» para que el acuerdo de reducción de jornada incluya a sindicatos y empresarios, pero ha dejado claro que esta medida se llevará a cabo aunque no cuente con el concurso de todos los agentes sociales.

«Naturalmente, si no fuera posible (el acuerdo), bajo ningún concepto renunciamos a lo que es la esencia, a uno de los elementos característicos de este Gobierno de coalición, que debe pasar, entre otras cosas, a la historia de las relaciones laborales por haber propiciado la primera reducción de la jornada legal de trabajo desde hace 40 años», subrayó.