En la carrera por la Champions League, el Atlético de Madrid demostró su determinación con una victoria crucial sobre el Athletic de Bilbao. Este triunfo posicionó al equipo madrileño con una ventaja de seis puntos sobre su más próximo perseguidor en la cuarta posición de la tabla, con sólo quince puntos aún en disputa. Los goles del Atlético fueron obra de De Paul, Correa y un autogol de Unai Simón. Por parte del Athletic, Nico Williams fue el autor del único gol de su equipo, aunque su actuación estuvo marcada por una lamentable interrupción del partido debido a un incidente de insulto racista.
El Metropolitano, hogar del Atlético, fue escenario de varios homenajes, incluyendo uno a la figura de Fernando Torres, ídolo del club, quien recientemente se proclamó campeón de Liga con el equipo juvenil del Atlético. Además, se guardó un respetuoso minuto de silencio en memoria del recién fallecido padre de Torres. Asimismo, el público dedicó una ovación al veterano Raúl García, quien anunció su retiro al final de la temporada.
El partido comenzó dominado por el Athletic, con Ruiz de Galarreta tomando la batuta del encuentro. Sin embargo, el Atlético pronto tomó las riendas, con De Paul marcando el primer gol del equipo madrileño en el partido, gracias a un disparo que se desvió en Ruiz De Galarreta.
El encuentro fue interrumpido por un desafortunado incidente en el que Nico Williams denunció un insulto racista proveniente de la grada, lo que llevó al árbitro Martínez Munuera a parar el partido. Tras la reanudación, el Athletic empató gracias a un gol de Nico Williams, quien celebró señalándose su brazo, en una clara reivindicación contra el racismo.
La importancia de los puntos en juego para la clasificación a la Champions estaba clara para todos, pero fue el capitán del Atlético, Koke, quien supo cómo demostrarlo en el campo. Con un pase magistral, dejó a Correa mano a mano con el portero del Athletic, Unai Simón, y el delantero argentino no falló, anotando el segundo gol para el Atlético.
Las sustituciones dieron un nuevo aire al Athletic, que adelantó sus líneas y mantuvo la posesión del balón, pero el Atlético, bien organizado en defensa, no cedió terreno. La esperada jugada que sentenció el partido llegó de la mano de Hermoso, cuyo disparo rebotó en el poste, golpeó a Unai Simón y se coló en la portería, marcando el tercer gol para el Atlético y asegurando los tres puntos y casi la clasificación a la Champions.
Con esta victoria, el Atlético de Madrid se consolida en su posición y se acerca un paso más a la clasificación para la Champions League, demostrando una vez más su capacidad para superar adversidades y mantenerse en la cima del fútbol europeo.
