La reciente designación de Jorge Aliende como director general de la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales (APRI) es un claro indicativo de la creciente importancia de los Asuntos Públicos en la escena española. Con un trasfondo de complejidad creciente en los ámbitos económico, social y político, los profesionales de las relaciones institucionales y los asuntos públicos se encuentran en un punto de inflexión, impulsando el crecimiento y valor de su profesión.

APRI, fundada en 2008 por varios referentes del sector, surgió con el objetivo de llenar un vacío en torno al asociacionismo y la representación de la profesión. Ahora, más de una década después, es evidente el acierto de estos pioneros, al sentar las bases de una profesión que ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años. La labor de APRI es esencial para el desarrollo de la sociedad democrática, la defensa de los intereses legítimos de las compañías y las distintas partes implicadas en el diálogo público-privado.

El principal objetivo de APRI es poner en valor su profesión, persiguiendo la profesionalización desde los más altos estándares de ética, transparencia e integridad. Para ello, se dedica a promover la regulación, las buenas prácticas y todo lo relacionado con el diálogo público-privado. Además, APRI se ha convertido en un referente formativo para los nuevos profesionales que buscan avanzar en su carrera.

En cuanto a su actividad, lo más fácil para APRI es trabajar con sus socios, excelentes profesionales que conocen a fondo el sector y sus necesidades. Contar con ese talento y disposición facilita la consecución de objetivos comunes, incluso en una entidad pequeña como APRI. Sin embargo, el desafío más grande es desmantelar la imagen negativa del lobby en la sociedad española, promoviendo en su lugar la idea de que se trata de un diálogo público-privado llevado a cabo con profesionalidad, transparencia y ética.

APRI insta al Gobierno de España y a las instituciones públicas a mostrar valentía para regular el sector del lobby en España. De hecho, APRI tiene una propuesta de regulación muy similar a las existentes en las instituciones de la Unión Europea o en Estados Unidos, basada en un registro de transparencia. Este registro permitiría a los ciudadanos conocer quiénes intervienen en la regulación de las normas que impactan en su día a día. Además, se contempla la regulación de las «puertas giratorias» y otras iniciativas que mejorarían el diálogo público-privado y la salud de la democracia.

Para los profesionales del lobby en España, APRI es una entidad esencial. No solo proporciona una plataforma para aunar voces en torno a las necesidades del sector, sino que también ofrece un espacio para el networking de alto nivel y la formación continua, permitiendo a los profesionales avanzar en su carrera.

En última instancia, la práctica de los Asuntos Públicos beneficia a la sociedad en su conjunto. En una sociedad cada vez más rica, compleja y plural, los Asuntos Públicos aseguran que el diálogo entre el sector público y el privado se lleve a cabo con transparencia, ética e integridad. Esto fortalece la participación de la sociedad en la regulación de las normas que rigen su día a día, contribuyendo a un mejor funcionamiento de nuestra sociedad democrática.