El IRAV limita al 2,54% la actualización de alquileres pese a una inflación del 4,9%

El límite a la actualización de las rentas se aleja de la inflación

Los propietarios que tengan que revisar en septiembre la renta anual de sus viviendas en alquiler solo podrán incrementarla un 2,54%, de acuerdo con el índice de referencia para la actualización anual de los contratos de arrendamiento (IRAV). Este porcentaje equivale a cerca de la mitad del 4,9% que alcanzó la inflación ese mes, según confirmó el Instituto Nacional de Estadística.

La diferencia impide a los arrendadores trasladar íntegramente a los alquileres el aumento del coste de la vida y de los gastos asociados a una vivienda.

Un mecanismo creado con la Ley de Vivienda

El IRAV fue establecido por la Ley de Vivienda y actúa como tope para la actualización anual de los contratos de arrendamiento firmados después de la aprobación de esta normativa, en mayo de 2023. El sistema reemplaza al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y pretende proteger a los inquilinos durante etapas de subidas desproporcionadas de los precios, como las registradas tras el inicio de la guerra de Ucrania, cuando la inflación superó el 10%.

Aunque se trata de un indicador más estable, el IRAV registró en septiembre su nivel más elevado desde el inicio de los registros en 2025. Además, acumula 16 meses consecutivos por encima del 2%. No se prevé que baje de esa cota, ya que su cálculo incorpora la inflación interanual, la tasa subyacente y la variación media ajustada. La inflación se ha acelerado por el conflicto bélico en Oriente Medio y podría continuar por encima del 4% en los próximos meses.

Impacto sobre la rentabilidad de los propietarios

El consejero delegado de la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG), Pedro Bretón, advierte de que los gastos de las viviendas arrendadas siguen creciendo por encima de lo que permite actualizar el alquiler. A su juicio, esta situación provoca un deterioro progresivo de la rentabilidad para numerosos propietarios y afecta también al parque de viviendas de alquiler, al reducir la inversión en su mantenimiento.

Preocupación por la oferta de vivienda

Si bien el límite de actualización supone un alivio inmediato para los inquilinos, Bretón sostiene que sus efectos pueden ser negativos a medio plazo. Según esta valoración, limitar las revisiones anuales de las rentas puede llevar a propietarios a retirar inmuebles del alquiler tradicional, incrementando la presión en un mercado con la demanda en niveles máximos.

Los precios del alquiler subieron un 5,4% en septiembre respecto al mismo mes del año anterior, según datos de Idealista. Bretón considera que este tipo de regulación «asfixia» la oferta, precisamente en un contexto en el que sería necesario aumentarla para facilitar el acceso al mercado residencial.