Imagen de una factura doméstica de la luz.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado el indicador avanzado del Índice de Precios de Consumo (IPC), que revela un aumento de la inflación en marzo hasta el 3,2%, cuatro décimas más que en febrero. Este incremento se atribuye principalmente a la subida del precio de la electricidad, que tras casi tres años de IVA reducido, experimentó una normalización del tipo impositivo hasta el 21% en el mes pasado. Aunque el dato no será definitivo hasta mediados de abril, ya se vislumbra una clara moderación de los precios de los alimentos.

La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y la energía, y que se considera la más estructural, ha continuado su descenso, dos décimas en marzo, hasta el 3,3%, la tasa más baja en los dos últimos años, según fuentes del ministerio de Economía. El Gobierno destaca que esta tendencia hace posible la moderación de los precios junto con el mantenimiento del escudo social y el apoyo a los hogares y familias más necesitadas.

El año 2024 comenzó con un aumento que situó la tasa interanual en el 3,4%, un incremento de tres décimas, debido principalmente a la subida del IVA de la luz y del gas. En febrero, la moderación de la cesta de la compra y, en particular, la disminución registrada en la factura de la electricidad permitieron contener el indicador, que se situó en el 2,8%. Sin embargo, esta tregua en el precio de la luz finalizó el 1 de marzo, cuando el Gobierno restableció el IVA del 21% en la luz. La rebaja al 10% se introdujo en junio de 2021, condicionada a que el precio del megavatio hora (MWh) en el mercado mayorista se situara por encima de 45 euros.

En 2023, el nivel más alto de inflación se alcanzó en abril, con el 4,1%, para luego caer hasta el 1,9% al compararse con un periodo en el que los precios subían. No obstante, el nivel general de precios experimentó una gran moderación en 2023, en comparación con el año anterior, cuando alcanzó el 10,8% en julio de 2022.

Este ascenso abrupto de la inflación a partir de julio de 2022 provocó una subida de los tipos de interés, llevando al Banco Central Europeo (BCE) a insinuar que el precio del dinero podría comenzar a bajar a partir de junio. De manera más concreta, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, afirmó en una entrevista que lo normal sería que el banco central empezara a bajar los tipos de interés a partir de junio.

Un factor clave para que esto suceda es la evolución de la inflación en la zona del euro, que en febrero se situó en el 2,6%, desde el 2,8% del primer mes del año. La tendencia que marca el IPC en la zona euro apunta a un ritmo de crecimiento más lento de los últimos tres meses, aunque sigue por encima del objetivo del BCE del 2%.

En resumen, los datos del INE muestran que la inflación ha aumentado en marzo hasta el 3,2%, principalmente debido a la subida del precio de la electricidad. No obstante, los precios de los alimentos parecen estar moderándose. A su vez, la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y la energía, ha continuado su descenso. Todo esto podría llevar a una bajada de los tipos de interés a partir de junio, como insinuó el BCE y afirmó el gobernador del Banco de España.

Por Daniel