Luis Rubiales, el ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), ha estado bajo intensa presión mediática en las últimas dos semanas, después de ser objeto de investigación junto a varias personas de su círculo de confianza, por contratos sospechosos de corrupción firmados durante su mandato. Sin embargo, a pesar de las expectativas, la jueza Delia Rodrigo aún no ha convocado a ninguno de ellos para que rindan declaración.
Según informaciones jurídicas obtenidas por El Periódico de España, la jueza Rodrigo prefiere esperar a que se realice un análisis detenido de los documentos incautados en el marco de la operación Brody. Esta operación llevó al registro de la Federación y de una decena de domicilios privados el pasado 20 de marzo, enmarcándose en una investigación formal de 14 personas.
La jueza también está esperando a que se complete el volcado de los dispositivos móviles incautados, incluyendo los de Rubiales, que fueron intervenidos en su alojamiento en la República Dominicana antes de su regreso a España el pasado 3 de abril. Rubiales fue detenido por la Guardia Civil en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a su llegada desde el país caribeño, aunque fue liberado unas horas después.
Los retrasos en la investigación también se deben a las limitaciones del propio juzgado, que es un órgano mixto que combina la investigación penal con asuntos civiles. La jueza debe dedicar dos días a la semana exclusivamente a asuntos civiles, lo que dificulta la pronta citación de los investigados.
Rubiales está acusado por la Unión Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil de corrupción en los negocios, administración desleal, blanqueo de capitales y presunta pertenencia a organización criminal. Estos cargos están a la espera de confirmación y especificación por parte de la jueza. Junto a Rubiales, hay otras 13 personas bajo investigación, incluyendo al ex jugador del F.C Barcelona, Gerad Piqué.
La investigación, inicialmente conocida como Supercopa Files, comenzó a finales de mayo de 2022 como resultado de una investigación realizada por el fiscal anticorrupción José Miguel Alonso Carbajo. Inicialmente, la investigación se centraba en Rubiales, la Federación y la empresa Kosmos Global Holding S.L., propiedad de Piqué, en relación con el contrato para la celebración de la Supercopa de España en Arabia Saudí.
Posteriormente, la investigación se amplió para abarcar las presuntas corruptelas vinculadas a la red de confianza de Rubiales durante su gestión en la Federación. Según la UCO, Rubiales y su amigo Francisco Javier Martín Alcaide, conocido como ‘Nene’, habrían creado un entramado para canalizar dinero, con el abogado externo de la Federación, Tomás González Cueto, actuando como comisionado externo para autorizar gastos.
Se está examinando el posible desvío de dinero de la Federación a una sociedad controlada por ‘Nene’, Dismatec, a través de la empresa constructora Gruconsa. Esta empresa fue concesionaria de importantes contratos para la reforma del estadio de La Cartuja para la Eurocopa de 2021. Los informes de la UCO sugieren que se cobraron más de 530.000 euros en comisiones por contratos adjudicados a Gruconsa a lo largo de cuatro años.
La UCO también está trabajando con las autoridades de la República Dominicana para investigar las cuentas, sociedades y activos que los distintos miembros del caso puedan tener en ese país. Como parte de esta investigación, se está a la espera de los resultados de una comisión rogatoria, responsable de bloquear algunas cuentas. Este hecho explicaría la declaración de Luis Rubiales en una entrevista con La Sexta en la que afirmó que un «bloqueo» le había dejado sin poder pagar «ni una Coca-Cola».
