El viernes 5 de abril, el mundo despidió a Gisaburo Sonobe, un hombre cuyo nombre entró en los registros de historia por su extraordinaria longevidad. A la edad de 112 años, Sonobe falleció tan solo dos días después de ser reconocido como el hombre más longevo del planeta, una distinción que obtuvo tras la muerte de Juan Vicente Pérez Mora de Venezuela, quien falleció a la edad de 114 años el martes 2 de abril.
Sonobe, un nativo de Japón, falleció en Tateyama, China, de causas aún no reveladas, según informó ‘The Japan Times’. Nacido el 6 de noviembre de 1911, Sonobe ya había sido reconocido en 2022 como el hombre más longevo de Japón, un país notable por su alto número de centenarios.
La vida de Sonobe, que abarcó más de 41.000 días, fue testigo de eventos históricos de gran magnitud, tanto a nivel mundial como en su Japón natal. Desde el hundimiento del Titanic, las misiones Apolo y la llegada de internet a nivel global, hasta el inicio de la era Taisho tras la muerte del emperador Meiji en 1912 y el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en 1945 en su país de origen.
Sin embargo, la notable longevidad de Sonobe no es un fenómeno aislado en Japón. El país es conocido por tener la mayor tasa de centenarios a nivel mundial, con aproximadamente 90.000 personas mayores de 100 años. Esta notable longevidad se atribuye a factores como una dieta equilibrada y la práctica regular de ejercicio físico.
A pesar de su longevidad, ni Sonobe ni Pérez Mora lograron superar el récord actual en ambos géneros. Este récord lo posee la española María Branyas, quien a sus 117 años continúa viviendo una vida relativamente tranquila en una residencia en Olot, Gerona. Branyas ha sido objeto de múltiples estudios científicos, que buscan descifrar los mecanismos biológicos que conducen al cáncer y a enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
El legado de Sonobe queda como un testimonio de los límites de la longevidad humana y de la capacidad de Japón para nutrir la vida hasta una edad avanzada. Mientras tanto, la búsqueda de los secretos de la longevidad continúa, con la esperanza de que los logros de personas como Sonobe, Pérez Mora y Branyas puedan, en algún momento, ser alcanzados y superados por muchos más.
