Un grua operando sobre contenedores de mercancías

La economía de Cataluña está experimentando un nuevo impulso, con el Govern aumentando su previsión para 2024 en tres décimas, hasta el 2,1%. Esta mejora se atribuye al aumento del consumo de las familias y el comercio exterior. Se espera que este crecimiento perdure durante el próximo año, con una estimación del 2,1%. Con estos resultados, se espera que el valor del producto interior bruto (PIB) de Cataluña alcance un hito histórico: por primera vez superará los 300.000 millones de euros. Estas predicciones se han incluido en el escenario macroeconómico de Cataluña para el periodo 2024-2025.

Las nuevas estimaciones se producen en un momento de revisiones al alza de las previsiones para este año, y sugieren una ligera moderación del crecimiento respecto a 2023. Este panorama viene marcado por tensiones geopolíticas, como la guerra en Gaza y la de Ucrania, así como por los efectos contractivos de la política monetaria y la debilidad económica a nivel mundial.

A pesar de este entorno, la economía catalana mantiene un diferencial positivo con respecto a la de la zona euro en su conjunto. Según la OCDE, se prevé un crecimiento del 0,6% y del 1,5% en 2024 y 2025, respectivamente. La evolución de la economía catalana será similar a la de la economía española en general.

Para alcanzar un PIB de 300.000 millones de euros, la economía catalana se apoyará tanto en la demanda interna (1,6 puntos), como en la demanda externa (0,4 puntos). Se espera que el consumo de los hogares aumente hasta el 2,5%, impulsado por el crecimiento del empleo, el crecimiento sostenido de los salarios y la moderación de los precios.

En cuanto al consumo público, se espera que se ralentice hasta el 1,4% debido a la reactivación de las reglas fiscales en la zona euro, tras la flexibilidad que se aplicó durante la pandemia y la primera fase de la guerra en Ucrania. Según las previsiones, las exportaciones aumentarán un 1,7%, muy por debajo del 7,1% de 2023. Las importaciones, por su parte, presentarán un incremento más moderado, del 1,2%.

En el mercado de trabajo, se espera un fuerte dinamismo de la población activa, aunque a un ritmo más suave. Se prevé la creación de 53.500 empleos este año. Esta dinámica, junto con el notable aumento de la población activa, conducirá a una tasa de paro del 9%, el nivel más bajo desde 2008.

Para el año 2025, con el mismo crecimiento del 2,1%, se prevé una ligera aceleración de la demanda interna, hasta el 1,7%, gracias a un mayor dinamismo de la inversión, que crecerá un 3,2%, en contraste con el 0,9% de 2024. Estas previsiones reflejan la confianza en la economía catalana y su capacidad para resistir las presiones externas y seguir creciendo de manera sostenida.

Por Daniel