El FMI eleva al 2,5% el crecimiento de España en 2026, pero anticipa una desaceleración en 2027

La economía española mantendrá un crecimiento superior al de la Eurozona en 2026, incluso en un contexto marcado por la guerra con Irán y la incertidumbre internacional. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado al alza en cuatro décimas su previsión para el PIB de España, hasta situarla en el 2,5% este año. Sin embargo, el organismo prevé una moderación de la actividad en 2027, cuando el avance se reducirá al 1,8% debido, entre otros factores, a una inflación elevada.

España crecerá más del doble que la Eurozona en 2026

El FMI considera que la economía española ha mantenido un «impulso continuado» durante el primer semestre. Junto con la recuperación de Irlanda, esta evolución ha contribuido a mejorar las expectativas para la Eurozona.

La institución con sede en Washington calcula que la economía de la zona euro crecerá un 1,1% en 2026, dos décimas más de lo anticipado anteriormente, y mantendrá un avance del 1,2% en 2027. En este escenario, España registrará un crecimiento más del doble de la media de los países de la moneda común este año y continuará por encima de ella el próximo ejercicio.

La previsión del 2,5% para España queda, no obstante, una décima por debajo de las estimaciones más optimistas del Gobierno y del Banco de España.

Comparativa con otras grandes economías

Las perspectivas españolas superan las de otras economías relevantes. Francia crecerá un 0,4% en 2026 y un 0,7% en 2027, después de que el FMI recortara en dos décimas sus previsiones anuales. En Alemania, la economía avanzará un 1,3% este año y un 1,1% el siguiente, pese a revisiones al alza de seis y una décima, respectivamente. Para Estados Unidos, el organismo espera un crecimiento anual del 2,3% durante el bienio, inferior al español en 2026, aunque superior en 2027.

La inflación limitará el avance en 2027

Pese a la fortaleza de la actividad, el FMI advierte de que la economía nacional sufrirá el impacto de una mayor inflación. El conflicto en Oriente Medio ha provocado un incremento relevante de los costes energéticos y alimentarios, interrumpiendo el descenso de los precios previsto antes del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero.

Esta nueva presión inflacionaria puede retrasar el regreso de la inflación subyacente a niveles compatibles con el objetivo oficial. Además, eleva el riesgo de que los bancos centrales se vean obligados a conservar una política monetaria más restrictiva, con tipos de interés reales más altos para contener los efectos de segunda ronda.

El FMI calcula que la inflación en España alcanzará el 3,7% en 2026, siete décimas más que en su estimación de abril. El aumento de los precios será superior al promedio del 3,1% previsto para la Eurozona. Bélgica, con un 3,8%; Grecia, con un 4,2%; y Bulgaria, con un 4,9%, terminarán el año con peores previsiones para su Índice de Precios al Consumidor (IPC).

En 2027, la inflación española se moderará hasta el 2,7%, aunque seguirá tres décimas por encima de lo previsto por el FMI en abril. La institución espera que la mejora responda a una reducción de las tensiones bélicas, al endurecimiento de la política monetaria y a un mayor ajuste de las cuentas públicas de las economías avanzadas.

El Banco Central Europeo (BCE) ha elevado los tipos de interés en dos ocasiones este año, hasta el 2,5%. Por su parte, la Reserva Federal los ha aumentado en 25 puntos básicos, hasta la horquilla de entre el 3,75% y el 4%, tras tres años sin modificarlos.

El Banco de España prevé una inflación más persistente

Las previsiones del FMI son más favorables que las difundidas la semana anterior por el Banco de España, presidido por José Luis Escrivá. La institución española anticipa una inflación del 3,9% en 2026 y del 3,7% en 2027.

Asimismo, el Banco de España advierte de que el IPC podría superar el 4% este año y situarse en el 4,6% el próximo si se agravan las tensiones bélicas. Ese escenario también podría restar crecimiento a la economía española.

El FMI destaca la resistencia de la economía mundial

A pesar de los conflictos bélicos y de las nuevas barreras comerciales ligadas a una política exterior más restrictiva iniciada por la Administración Trump, la economía mundial se mantiene «firme», según la economista jefe del FMI, Silvana Tenreyro. El organismo atribuye esta resistencia a la solidez de los mercados laborales y de los sistemas financieros.

El FMI ha elevado una décima su previsión de crecimiento mundial para 2026, hasta el 3,1%, y mantiene en el 3,4% su cálculo para 2027. Sin embargo, el encarecimiento de las materias primas impulsará la inflación global hasta el 4,7% este año, antes de descender al 4,1% en 2027.

El impacto sobre la inflación subyacente será limitado. El Fondo destaca que la economía global ha resistido la presión de los precios gracias a la reorientación y relocalización de los suministros energéticos, la sustitución de combustibles tradicionales por fuentes renovables y una mayor eficiencia energética en los hogares. Sin estos factores, la perturbación del mercado del petróleo habría reducido de manera significativa el crecimiento mundial en 2026.