El FMI advierte de riesgos financieros globales ante una posible burbuja de la inteligencia artificial

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha alertado de que la fuerte inversión de las grandes tecnológicas en inteligencia artificial podría derivar en una corrección bursátil con efectos sobre la estabilidad financiera mundial si las expectativas de rentabilidad no se cumplen.

Amazon prevé invertir alrededor de 200.000 millones de dólares este año, mientras que Alphabet calcula destinar entre 180.000 y 190.000 millones y Meta hasta 145.000 millones. Las compañías estadounidenses han acelerado el gasto en centros de datos y otras infraestructuras para desarrollar esta tecnología.

Temor a una corrección en los mercados

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advierte en el blog oficial del organismo de que las expectativas pueden avanzar con demasiada rapidez respecto a los incrementos de productividad. En su opinión, esta situación puede sentar las bases para una decepción a corto plazo.

Si las empresas que desarrollan inteligencia artificial registraran ingresos o beneficios inferiores a los esperados, sus cotizaciones podrían verse afectadas y provocar una caída de las valoraciones. Georgieva señala que, en un escenario grave, podría producirse una corrección que se extendiera por todo el ecosistema de la IA, caracterizado por un elevado apalancamiento y relaciones circulares entre compañías.

La presencia significativa de inversores internacionales en activos ligados a esta tecnología podría intensificar el impacto, haciendo que las pérdidas financieras se propagaran a escala mundial.

El endeudamiento y la concentración, entre los principales riesgos

El FMI sitúa entre sus principales preocupaciones el creciente endeudamiento de las grandes tecnológicas. Aunque estas empresas disponen de negocios rentables, recurren cada vez más a los mercados de deuda para financiar sus inversiones. Su peso en las emisiones de bonos con grado de inversión se ha multiplicado por más de diez en solo dos años: ha pasado de menos del 1% al 10%, y continúa aumentando.

El organismo también advierte de la concentración del sector y de las operaciones financieras entre sus principales empresas. Las grandes tecnológicas invierten en compañías que desarrollan modelos avanzados de IA y, posteriormente, estas contratan capacidad de procesamiento de datos a las mismas firmas. Este entramado puede amplificar las consecuencias de un descenso de las valoraciones y favorecer el contagio entre empresas.

Ciberataques y supervisión financiera

Georgieva alerta asimismo de los incidentes relacionados con los modelos de inteligencia artificial más avanzados y de la amenaza de los ciberataques. Un ataque contra los sistemas de pagos, las operaciones de negociación o el acceso a los depósitos podría causar pérdidas inmediatas y debilitar la confianza.

Si el ataque afectara a una infraestructura crítica, incluso fuera del sector financiero, las consecuencias podrían extenderse al conjunto del sistema. Para limitar estos riesgos, la responsable del FMI reclama a los reguladores que empleen los instrumentos de supervisión ya disponibles, incluidos los requisitos de capital y concentración.

También pide reforzar las defensas contra los ciberataques y promover una participación más amplia en la financiación del sector.

La IA expone al 40% de los empleos mundiales

El impacto de la inteligencia artificial alcanzará igualmente al mercado laboral. El FMI estima que cerca del 40% de los puestos de trabajo del mundo están expuestos a esta tecnología. En las economías avanzadas, la proporción se eleva hasta el 60%.

Algunas ocupaciones podrían desaparecer, mientras que otras se beneficiarían de la automatización de determinadas tareas. Georgieva considera que todavía es pronto para saber cuántos empleos acabará eliminando la IA. Por el momento, el FMI no detecta un efecto evidente sobre el mercado laboral en su conjunto, aunque los cambios en la naturaleza del trabajo ya se están produciendo y previsiblemente se acelerarán.

Formación, protección social y adaptación fiscal

Ante esta transformación, el organismo defiende reforzar los programas de formación y reciclaje profesional para facilitar el paso de los trabajadores hacia otras ocupaciones. Georgieva subraya la necesidad de preparar a los jóvenes con capacidades cognitivas, creativas y técnicas, además de conservar medidas de protección como los seguros de desempleo para quienes pierdan su empleo.

La automatización también puede afectar a las cuentas públicas. El FMI advierte de que sustituir tareas realizadas por trabajadores podría reducir las rentas laborales, aumentar la desigualdad y debilitar las bases imponibles que sostienen la recaudación tributaria, incluso si la tecnología impulsa el crecimiento económico.

Por ello, Georgieva insta a los gobiernos a revisar sus planes fiscales a medio plazo. Los países necesitarán margen fiscal para invertir en infraestructuras y capacidades, proteger a los colectivos más vulnerables y adaptar sus sistemas tributarios a la era de la IA. El organismo plantea ajustar los impuestos para evitar que incentiven o frenen en exceso la automatización, en un contexto de elevado endeudamiento público.