El FMI advierte de que la euforia por la IA y la deuda pueden desatar tensiones financieras

Riesgo de corrección en los mercados

Los mercados financieros han mostrado durante meses una destacada resistencia frente a las turbulencias geopolíticas, desde los aranceles de Donald Trump hasta la guerra en Ucrania y la inestabilidad en Oriente Medio. Sin embargo, esa solidez podría verse comprometida, según la advertencia lanzada este martes por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El organismo alerta de que una caída de las elevadas valoraciones de las empresas relacionadas con la inteligencia artificial (IA), junto con el incremento de la deuda pública y el encarecimiento de la financiación, podría provocar una sacudida en los mercados internacionales con efectos sobre el conjunto de la economía.

Las inversiones en IA, bajo vigilancia

En su Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial, el FMI, dirigido por Kristalina Gueorguieva, señala que el impulso de la IA se ha convertido en uno de los principales motores de la economía y de las bolsas, pero también puede transformarse en una fuente relevante de inestabilidad.

Las inversiones multimillonarias en centros de datos, semiconductores y otras infraestructuras han elevado las expectativas sobre el potencial de esta tecnología. No obstante, el organismo teme que los beneficios económicos y la mejora de la productividad sean menores de lo esperado. Este escenario podría desencadenar una fuerte corrección en las cotizaciones de las tecnológicas y trasladar las turbulencias al resto de los mercados.

Más dependencia del endeudamiento

El riesgo reside en que las empresas hayan destinado grandes sumas a proyectos cuya rentabilidad no cumpla las previsiones, recurriendo de forma creciente a la deuda. Según el FMI, los principales operadores de centros de datos y servicios de computación pasaron de representar menos del 1% de las emisiones mundiales de bonos corporativos de alta calidad en 2024 al 10% en 2026.

«El apalancamiento podría agravar esta perturbación», advierte el organismo. Las necesidades de inversión están reduciendo con rapidez el efectivo disponible de estas compañías y elevando su dependencia de financiación externa.

Además, el FMI avisa de que la estrecha interdependencia entre las empresas tecnológicas puede generar un efecto dominó, de modo que las pérdidas no queden limitadas a las compañías afectadas de forma directa. La perturbación tampoco se restringiría a Estados Unidos, sino que podría extenderse a los mercados internacionales.

La deuda pública añade presión al sistema

En este contexto, el FMI identifica el alto nivel de endeudamiento público como otra amenaza destacada para la estabilidad financiera mundial. Con presiones inflacionistas persistentes —el IPC en España alcanzó el 4,9% en septiembre— y una creciente incertidumbre sobre las cuentas públicas, los inversores podrían reclamar intereses cada vez más elevados para adquirir bonos soberanos.

Cuando aumenta la rentabilidad exigida a estos títulos de deuda emitidos por los Estados, disminuye el valor de los bonos ya existentes. Esta situación puede ocasionar pérdidas a bancos, aseguradoras y fondos de inversión, y acabar trasladándose a empresas y hogares a través de un mayor coste del crédito.

Competencia por captar financiación

La inquietud aumenta porque numerosos gobiernos deben refinanciar grandes volúmenes de deuda en un momento en que los inversores demandan mayores rendimientos. A esta presión se añade, según el FMI, la competencia de las grandes tecnológicas, que también recurren al mercado de bonos para costear sus inversiones en IA.

Esta carrera por atraer capital amenaza con elevar aún más el coste de financiación de los Estados.